domingo, 1 de junio de 2014

Distracciones

Época de exámenes. Pésima temporada para publicaciones en red. En esta era de profesores minuciosos y vuelcos de corazón, las distracciones son fatales. Intento hacer mi trabajo práctico; el televisor encendido y el hecho de que la computadora se encuentre en la sala de estar/comedor de la casa no ayuda en nada.

Siento que la vida me espera más allá de la puerta, que me aguarda un premio después de la agonía de la monografía. Las calificaciones pierden su vigor, su tono amenazador, su relevancia en mi rutina…


Busco en mis cuadernos una hoja para escribir; me distraigo recolectando cuentos y poemas oxidados en el tiempo. Obras insignificantes de mi mano, pequeños microbios de muerta inspiración. ¡Cómo pasa el tiempo, che! Y, entonces, mientras mi hermano y mi primo juegan en el patio, mientras mi hermana habla con su novio, mientras el mundo gira indecible, vuelvo a distraerme…

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