miércoles, 30 de diciembre de 2015

¿Cómo te atreves...?: el Blogoscopio y las grandes reseñas del 2015




Antes de finalizar este año, quiero compartir con mis lectores constantes un artículo muy especial referido a una de las secciones más recientes de Opiniones marginales. Hace poquito inauguré la sección Blogoscopio, un espacio dedicado a reseñar autores de blogs de reseñas literarias. Un escándalo redundante: reseñar a quienes reseñan. Un trabajo osado, arriesgado, minucioso. Porque al hablar del estilo del otro también hablás del otro. Indirectamente, pero el otro está allí.

¿Cómo te atreves...?, pudieron haber dicho cualquiera de las voces detrás de las páginas que voy a mencionar a continuación. Sin embargo, no lo hicieron. Recibieron mi mensaje, aceptaron la propuesta y asumieron los riesgos. El riesgo de alguna crítica demoledora, de algún comentario pernicioso, de alguna observación maliciosa. Yo soy un lector selectivo, muy exigente. Me gusta leer de todo, pero no me gusta leer cualquier cosa. Sé que esta frase puede parecer contradictoria, pero no lo es. Un autor tiene que ser o verdaderamente bueno o verdaderamente original o verdaderamente único o verdaderamente apasionado para convencerme de que lo que trae entre manos es material de primera. De algún modo u otro, los seis blogs que constituyen la triunfal fase inicial de Blogoscopio son, en su conmovedora singularidad, buenos, originales, únicos y apasionados. La clave de toda escritura es la sinceridad: un escritor con sinceridad puede tener la peor ortografía del mundo y aún así arrastrarte a una historia inolvidable. (Se dice de Roberto Arlt que éste escribía con faltas ortográficas y gramaticales, pero esto no le impidió ser considerado uno de los autores más trascendentales de la historia de las letras argentinas.)

Esta búsqueda de autores digitales me ha colmado de maravillosas sorpresas. Puedo resumir mi experiencia de escribir reseñas de blogs en una palabra: emocionante. Escribir estas reseñas ha sido tan emocionante para mí como para las voces que me autorizaron a publicarlas y esperaban pacientemente el ultimátum de este escritor secreto. A estas seis muchachas que se animaron a caminar por la cuerda floja les retribuiré su valor con mi última contribución del año. Así que...


Sol, Meli, Cati, Diana, Aylu, Nati,

si están leyendo esto
significa que ustedes han escrito los primeros blogs
que inspiraron la creación de BLOGOSCOPIO;
de entre muchas otras páginas
elegí reseñar las suyas
porque




A través de diseños sencillos pero elegantes no sólo compartieron sus experiencias con cada libro que han leído, sino que también se animaron a ir un poquito más allá de los límites establecidos y experimentaron nuevas formas de expresar y compartir su amor por la literatura...




El estilo de su escritura rebosa de un entusiasmo, una energía y una sinceridad que irresistiblemente nos obliga a leer cada una de sus frases, cada uno de sus felices párrafos e incluso entre líneas los episodios más desapercibidos de una palpitante intimidad entre el alma del lector y las obras literarias...



Desafiaron las barreras del espacio y del tiempo sin pretenderlo y en la efervescencia de su juventud, extendiendo las alas de su escritura más allá de las distancias geográficas para persuadirnos de buscar mundos maravillosos...




Con sus singulares y profundas reflexiones acerca del peso de las palabras y del universo que nos rodea nos empujaron a nosotros mismos a los luminosos abismos de la introspección, el pensamiento y la escritura...



Arrastraron sus voces más allá de las fronteras del mero pasatiempo para exhibir a través de sus anécdotas, sus vivencias, sus viajes y sus experiencias personales una tierra salpicada de historia, cultura, valores, voces, colores y palabras...




No sólo demostraron tener una capacidad y una habilidad para apreciar el acto de narrar una historia en sus diversas manifestaciones (películas, libros, cómics, etc.), sino también exhibieron una espontaneidad, una naturalidad a la hora de escribir y un estilo muy personal en cada uno de sus artículos que perfilaron la decisiva y cálida esencia de sus rinconcitos de palabras...




Y éstos son los seis blogs que reciben su merecido aplauso por haberse sometido al escrutinio de mi inquisitivo Blogoscopio. Éstas han sido las primeras seis autoras de mi colección de reseñas. ¡Pero no serán las últimas! Tengo pendientes tres o cuatro blogs más por reseñar. Pero postergaré estos artículos para el 2016. (Es decir, dentro de unas semanas.) Por supuesto que no les voy a decir de cuáles se tratan. ¿Para qué arruinarles la sorpresa?

¡Y de esta manera nos estamos despidiendo de este 2015! Pero no voy a irme sin antes compartir gratuitamente los enlaces de cada una de las autoras para que puedan leerlas por su propia cuenta. Junto a cada enlace, los artículos que escribí acerca de cada blog.

¡Feliz Año Nuevo y –como escribiría Dickens– que Dios los bendiga a todos!







domingo, 27 de diciembre de 2015

viernes, 25 de diciembre de 2015

Cristal (poema)



Poema escrito
entre las 23.45 y las 23.55
del día jueves 24 de diciembre de 2015


un brindis
en el nombre de todos los muertos
que yacen hoy
bajo la sombra de las copas

de los árboles
las hojas de vidrio rotas
caen
a tierra

firme
el tañido
de las campanas de cristal
que doblan por ti

brinda
y el mundo brinda contigo
aunque te duela
estás aquí

Felicidades

jueves, 24 de diciembre de 2015

Iniciativa 'El libro del año' (Ed. 2015)



Traigo a todos los bibliófilos una propuesta difícil: elegir el mejor libro que hayas leído este año. No tres, no dos. Uno. No tiene que ser necesariamente una novela de 2015. Lo importante es que la hayas leído en estos doce meses. Y que haya sido todo un descubrimiento literario para vos. ¿Cuál es el libro del año?

Para mí, el ganador de mi biblioteca personal es...


22/11/63
de Stephen King

 
Nota: en la versión original en inglés, el título es 11/22/63 debido a que en el formato del calendario anglosajón el mes se antepone al día (mes/día/año). En la traducción al castellano este orden se invierte a nuestro calendario tradicional (día/mes/año).


¿Por qué?


1. Porque es una de las obras más sólidas, estructuradas y mejor construidas durante el período de madurez de Stephen King: este autor es uno de mis grandes favoritos... lo que no significa que no haya escrito obras irregulares. Como Cazador de sueños, Blockade Billy y los últimos libros de La Torre Oscura. Hay cosas que amo de sus historias y hay cosas que no me gustan. Esa tensión que me produce es lo que me fascina de sus novelas. Pero en 22/11/63 he hallado un equilibrio técnico en todos los procedimientos que constituyen el texto. Desde la personalidad imbricada y tangible de los personajes principales y secundarios hasta las grandes frases que coronan los mejores párrafos de la obra. Estructuralmente, supera a Apocalipsis, y sólo lo puedo comparar con La zona muerta. Una vez más, King, te has superado a ti mismo. (La crítica no dice lo mismo de Revival, pero bueno...)


2. Porque el argumento de la novela se basa en uno de los hechos históricos más importantes de la historia de los Estados Unidos: el asesinato del presidente John Fitzgerald Kennedy a manos de un don nadie local llamado Lee Harvey Oswald ha sido uno de los golpes más terribles del Norte treinta y ocho años antes del atentado a las Torres Gemelas. El hombre más poderoso del mundo puede morir a manos de cualquiera. Incluso por nada. Porque Oswald no respondía a ninguna organización política concreta. Por más atractivas que fuesen las teorías conspirativas, King cree y confía –y yo también, al final, el tipo me convenció– en el criterio de la Comisión Warren: Oswald actuó solo. ¿Qué hubiera pasado si no hubiesen matado a Kennedy?


3. Porque la narración construye con un minucioso grado de verosimilitud un contexto sociohistórico probable para desarrollar un escenario conjetural lleno de realismo: todo está en los pequeños detalles de la narración. King se sumergió hasta las orejas en vastas bibliografías, información deportiva, arcaísmos de la época, investigaciones económicas, informes periodísticos, registro de los conflictos sociales, datos biográficos, etc. Todo este esfuerzo de escritorio se plasma en la narración de manera triunfal. Para King, ésta no fue solo una novela más. Y le dedico un buen tiempo. Y se nota. Una dedicación y una abnegación a la obra literaria que se lleva sus grandes aplausos.


4. Porque la novela, con todas sus complejidades históricas y elaborados detalles, se ensambla con el universo literario de Stephen King: a más de un devoto lector constante de este autor le habrá entusiasmado la visita de Jake Epping al ficticio pueblo de Derry, escenario central de It. De hecho, quienes lean esta sección de la historia encontrarán una agradable sorpresa y a unos personajes muy entrañables que reconocerán muy bien si han leído otras obras anteriores a ésta. De alguna manera u otra, King se las arregla para insertar esta novela en su macrocosmos personal. Y los resultados son más que elogiables.


5. Porque la historia presenta de una manera original una serie de consideraciones acerca del tiempo, de la historia, del impacto de las acciones humanas y de la actitud del hombre ante el paso del tiempo: esta no es solamente una historia donde un profesor de literatura viaja al pasado para salvar la vida del presidente. El protagonista se entrega a constantes cuestionamientos acerca de por qué ha decidido cambiar uno de los acontecimientos históricos más trascendentales de su patria y cómo ésta decisión poco a poco afecta su ética, su moral, su personalidad y su espíritu. Asimismo, la forma en la que King introduce en 22/11/63 el viaje a través del tiempo, sus paradojas y consecuencias, es interesante: como explica uno de los personajes de la novela, Al Templeton, cada viaje es un reinicio. Al principio no se nos da mucha información acerca de la verdadera naturaleza del portal del tiempo –la madriguera de conejo–; otro detalle es la presencia de Míster Tarjeta Amarilla, un sujeto que parece “vigilar” el portal en el pasado y que siempre pide un “peaje” al viajero a través del tiempo para entrar plenamente al pasado. Este pormenor me hace pensar en Caronte, la deidad griega que transportaba las almas de los muertos al Inframundo a cambio de los óbolos fúnebres que los vivos colocaban sobre los ojos cerrados del difunto.

El personaje principal considera la historia como una trama temporal con imágenes especulares y simetrías. El pasado armoniza y el pasado es obstinado, dos de las máximas de Jake Epping que se repiten una y otra vez a lo largo de la historia. El pasado es una fuerza natural que se resiste a toda posibilidad de transformación. Asimismo, el pasado es un lugar de coincidencias y de casualidades que no son tales, sino que parecen responder a un orden preestablecido –por ejemplo, el protagonista conoce personajes con idénticos apellidos o que han sufrido padecimientos similares en circunstancias diferentes. La presencia de Míster Tarjeta Amarilla parece insinuar que el pasado es un lugar “vigilado” o que necesita vigilancia ante los intrusos que pretenden ignorantemente cambiarlo.

Si el pasado puede ser cambiado, ¿cuáles son las consecuencias de este cambio? ¿Cuál es la responsabilidad del hombre que escribe la historia del mundo a costa del orden natural de las cosas?



22/11/63, de Stephen King. Éste es mi favorito del año. ¿Cuál es el tuyo? ¿Podrías elegir uno? ¿Te animás a decirme cuál es el mejor libro que has leído en este 2015? ¿Por qué?