lunes, 29 de junio de 2015

El Cuaderno Amarillo del Diablo



Satanás tiene cosas más importantes que hacer que tratar de tentarnos con algo. Lo conozco lo suficiente para saber que siempre lleva un cuadernito amarillo bajo el saco. Allí siembra las más raras expresiones que ha escuchado de las bocas humanas en sus diferentes lenguas. Las impresiones del Diablo son, en casi todos los casos, tan equívocas como desopilantes. He aquí una de sus páginas.

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AL QUE QUIERA CELESTE QUE LE CUESTE: proverbial amenaza de un profesor de arte a sus alumnos el día en que reciben como tarea retratar un firmamento salpicado de cirrocúmulos y, ante la ausencia de una sustancia precisa que se adecúe al artificioso cielo diurno, encuentran dificultades para obtener la tonalidad deseada a través de rimbombantes experimentaciones alquímicas con témperas azules y blancas.

AQUÍ HAY GATO ENCERRADO: declaraciones de una mujer a su marido cuando descubre a su mejor amiga en un armario de la casa.

DORMIR LA NONA: envenenar a la suegra.

EL DÍA DEL ARQUERO: el cumpleaños de Robin Hood.

ESTAR EN CAPILLA: comprender que el casamiento y el velatorio se producen bajo el techo de la misma iglesia, y anular la distinción entre lo uno y lo otro.

ESTAR EN LA LUNA DE VALENCIA: pensé que la Luna pertenecía a la Tierra; no sabía que estaba privatizada.

ESTAR EN LOS BRAZOS DE MORFEO: ser rescatado por un hombre calvo afroamericano con lentes negros que afirma que el universo físico tal como lo conocemos está dominado por las computadoras.

HACER DE TRIPAS CORAZÓN: mala praxis de un cirujano que debió dedicarse a cualquier cosa menos a la medicina.

LA TERCERA ES LA VENCIDA: la Tercera Guerra Mundial, obviamente. Mando al Anticristo la semana que viene y se pudre todo.

LÁGRIMAS DE COCODRILO: estado sentimental de algunas especies de reptiles ante la posibilidad de ser despellejados vivos por carteristas o cazadores.

NO DEJAR TÍTERE CON CABEZA: máxima suprema de un niño hiperactivo y destructor que se oculta en el interior de una juguetería por razones desconocidas.

OJO POR OJO, DIENTE POR DIENTE: forma de interacción social que se produce en circunstancias poco gloriosas cuando dos borrachos discuten el resultado de un superclásico River-Boca y deciden resolver sus discrepancias irreconciliables a través del lenguaje corporal.

VENDER EL ALMA AL DIABLO: expresión poco afortunada que pronunció algún cristiano embroncado con su suerte que se suele utilizar para difamarme.

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