miércoles, 28 de octubre de 2015

Cinco enfermedades ficticias de la literatura universal



La literatura se transforma en un laboratorio donde se llevan a cabo experimentos biológicos. Numerosas novelas y cuentos han incluido enfermedades ficticias en sus argumentos. ¿Qué les parece si recorremos los pasillos de la muerte en busca de algunas muestras de estos males tan incurables como imaginarios?



• LA MÁSCARA DE LA MUERTE ROJA, de Edgar Allan Poe

La narración nos introduce al lujurioso y hermético reino de Próspero con una introducción epidemiológica que de sólo visualizarla hiela la sangre.



“Comenzaba con agudos dolores,
un vértigo repentino,
y luego los poros sangraban

y sobrevenía la muerte.
[...]

Y la invasión,
progreso y fin de la enfermedad
se cumplían en media hora.”



• APOCALIPSIS, de Stephen King

El Capitán Trotamundos ha salido de sus catacumbas militares para exterminar a más del 90% de la población de los Estados Unidos. Una gripe que te asfixia en su marejada de fiebres, flemas, dolores y lágrimas de muerte.



“Tenían los cuellos dilatados
como cámaras de neumáticos
y su piel exhibía un color negro
purpúreo de hematoma.
También presentaban hinchazón debajo de los ojos.
[...]
De sus narices
había chorreado una mucosidad espesa,
ya coagulada.
Las moscas zumbaban en derredor,
posándose sobre la mucosidad,
entrando y saliendo de las bocas abiertas.”



• LA VOZ DE LOS MUERTOS, de Orson Scott Card

La descolada es una enfermedad que, básicamente, produce una recombinación genética en los tejidos de los organismos que infecta. Eventualmente, esta recombinación es capaz de producir incluso una atrofia definitiva en determinados órganos o incluso la hibridación de características biológicas de diferentes especies.



“En los humanos, el ADN intenta recombinarse, pero las proteínas aleatorias se insertan de tal forma que la célula se vuelve loca. A veces experimentan una mitosis, como el cáncer, y a veces mueren. Lo que es más importante es que en los humanos los cuerpos de la Descolada se reproducen locamente, pasando de célula en célula.”



• SOY LEYENDA, de Richard Matheson

El vampiro bajo el microscopio de la ciencia. A través del personaje de Robert Neville contemplamos a Drácula a la luz de hipótesis biológicas, bacteriológicas e incluso socioculturales. El mito sobrenatural sobre la mesa de operaciones. En búsqueda de una cura para la enferma humanidad.



“¿Era posible, entonces, que todo guardara relación con la sangre? ¿El ajo, las cruces, el espejo, la estaca, la luz del día, e incluso la tierra en que algunos dormían?”



• ENSAYO SOBRE LA CEGUERA, de José Saramago

Una ceguera blanca afecta a una patria sin nombre. La esposa de un oftalmólogo es la única persona con vista en todo el país. Una enfermedad que excede lo físico para retratar las enfermedades, podredumbres y bajezas del ser humano.



“El hombre que está dentro
vuelve hacia ellos la cabeza,

hacia un lado,
hacia el otro,

se ve que grita algo,
por los movimientos de la boca se nota que repite

una palabra,
una no,
dos,

así es realmente,
como sabremos cuando alguien,
al fin,
logre abrir una puerta,

Estoy ciego.”



Y esto ha sido todo por hoy. ¿Qué otras “enfermedades literarias” conocen?

2 comentarios:

  1. Guau, tremendas! Tengo piel de gallina, sobre todo con la cita de Saramago

    Un abrazote

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    1. Gracias, Meli. (Entre paréntesis, sí, el libro de Saramago es estremecedor, y ese fragmento es apenas el comienzo.) Muchas gracias por leerme. ^_^

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