jueves, 26 de noviembre de 2015

Cinco razones por las que no me terminó de gustar Harry Potter






Este artículo promete ser tan controversial como la reseña a Las ventajas de ser invisible. Consciente de que en el universo virtual proliferan los fanáticos de un fenómeno literario que marcó a varias generaciones, me anticipo a confesar que no deprecio la calidad artística de los libros de Rowling sino que escribo este artículo bajo la sombra de criterios objetivos y concretos. Desde el primer libro tenía la expectativa de experimentar lo que la mayoría de los seguidores de la serie habían sentido al recorrer con los ojos los pasillos de Hogwarts o el tenebroso avance de los mortífagos. Sin embargo, al concluir el epílogo de Las reliquias de la muerte, no pude evitar darme unos golpecitos en la cabeza al constatar que la larga y extraordinaria aventura épica de Harry Potter no había dejado demasiadas huellas en el patio de mi consciencia. Lo primero que pensé tras el cierre de la vasta saga fue: «Algo le ha pasado a mi cerebro; a todos les gusta Harry Potter, pero por alguna razón, mi perro no cazó todas las moscas...»

Los libros, en mi opinión, estaban bien escritos. Argumentalmente, eran historias sólidas. Si había lagunas entre párrafos, las pasé por alto. En términos estructurales, el estilo de Rowling tiene la particularidad de manipular con maestría numerosos procedimientos que articulan la descomunal arquitectura que devino en la creación de su mundo mágico. La autora se las apaña para hacer grandes ejercicios de malabarismo con objetos y personajes. El principio del arma de Chejov se aplica, con mayores o menores impactos, a una multiplicidad de figuras: desde el diario de Tom Riddle y el Sombrero Seleccionador hasta personalidades como Griphook, Ollivander y la señora Figg. Hay elementos que se utilizan, elementos que se descartan y elementos que se re-utilizan.

Rowling es buena escritora. El problema es que en el laberinto de mis procesos mentales el nombre de J. K. Rowling no va más allá de la designación de una buena escritora. Harry Potter no me ha dejado ninguna experiencia trascendental como lector o escritor. ¿Por qué? He aquí las pertinentes explicaciones.


 * * *


HARRY POTTER DESPUÉS DE HARRY POTTER

Prácticamente me he enganchado con la lectura de la saga años después del estreno de la segunda parte de Las reliquias de la muerte. Es decir, empecé a leer a Rowling en la época en la que la denominada «pottermanía» remitió un poco en los medios masivos de comunicación. Soy un lector caprichoso: cuando todos leen un libro, yo me abstengo de leer ese libro hasta que haya pasado un buen tiempo. No es una cuestión de ser anti-moda, sino que yo soy un lector al que le gusta hacer valoraciones profundas acerca de lo que lee. Me gusta «discutir» con el libro, sacarle el jugo a cada párrafo y ver qué es lo que tiene para ofrecerme en tanto formación literaria. Sólo cuando Daniel Radcliffe dejó de ser Harry Potter pude empezar a hacer mi propia lectura de Rowling.


HARRY POTTER Y EL ROSTRO DE DANIEL RADCLIFFE

Desde la primera página de La piedra filosofal me costó horrores construir una imagen mental de los personajes sin que mi memoria incurriera en una constante referencialidad al reparto de los filmes de Warner Bros. He intentado seguir la sombra de Potter arrancándole la cara de Radcliffe y poniéndole otra. Uno de los grandes problemas que arruinaba el placer del texto es que yo me descubría a mí mismo leyendo los libros como si fueran los guiones de las películas, buscando puntos de referencia y comparación. Muchas veces me he visto en la obligación de imaginar a los personajes sin rostro para continuar con la lectura. Esta preocupación por aislar las adaptaciones fílmicas de la obra original me han traído inconvenientes a la hora de disfrutar el desarrollo de la historia.


HARRY POTTER Y EL LIBRO DEL OSO ACORAZADO

Hay un momento en la vida de todo lector en la que una saga marca para siempre tu concepción de la literatura. Antes de Harry Potter leí, al menos, dos sagas que me han proporcionado numerosos deleites a nivel estético y literario. La Torre Oscura, de Stephen King, y La Materia Oscura, de Philip Pullman. Rowling había llegado tarde a mi lista de lecturas. Lo lamento, Harry Potter, pero Lyra Belacqua y Roland Deschain llegaron primero. ¡Basta para mí, basta para todos!


HARRY POTTER Y EL CONDICIONAMIENTO GENÉRICO

¿Condicionamiento genérico? ¿Qué es esto? Es la inscripción de determinado libro a un género literario que condiciona las expectativas del lector. Es decir, si yo leo una novela de terror, espero que me dé por lo menos un escalofrío.

Una amiga mía, archifanática de Harry Potter, se enojó -sí, se enojó, lo vi en sus ojos- cuando le dije que lo había leído precisamente bajo la consigna del género juvenil. Si Wikipedia, si la crítica literaria y los medios de comunicación lo adscriben al género infantil-juvenil, ¿cómo lo voy a leer? Como una pieza del género infantil-juvenil.

Reducir Harry Potter a este género es, para algunos, limitar o agotar todas las posibilidades de lectura que las novelas pueden ofrecer a la comunidad. Pero a la hora de clasificar las obras de Rowling, eligieron este rótulo. El hecho de que mi amiga todavía no me haya degollado es buena señal.


HARRY POTTER Y EL HORROR DE LA TRADUCCIÓN

Yo leí Harry Potter en formato .doc y cada dos o tres libros las traducciones eran imprecisas. Expresiones intraducibles e incluso graves errores de conjugación verbal, además de grandes errores de tipografía –omisión de signos de interrogación, falta de guiones de diálogo– que perjudicaron mi aproximación a la obra de Rowling. ¿Alguna vez han oído la expresión “libro de segunda mano”? A mí me tocaron “archivos” de segunda mano.

 * * *

¿Notan algo? No me he referido a la calidad de la obra en sí, sino a las condiciones de recepción de la obra. No me decanto ni por el fanatismo más obstinado ni por la intransigencia menos tolerante. Harry Potter es una obra literaria. En esto todos estamos de acuerdo. Determinar la calidad literaria es una operación de la crítica. Su preeminencia en el mundo editorial y en la comunidad dependen de otros factores.

Harry Potter no produjo en mí la exacerbada fascinación que en verdad esperaba. Lo que no significa que su calidad literaria sea inferior. Bajo un análisis estructural, Harry Potter ofrece un despliegue asombroso de recursos, procedimientos y funciones elegantemente ensamblados. Rowling, sorteando numerosos bloqueos de escritor y crisis artísticas, ha construido una torre astronómica llena de dispositivos complejos que a simple vista parecen invisibles al lector reacio.

Un análisis formal de Harry Potter, desde mi incómoda posición, es mucho más invaluable que un análisis del contenido de la obra. Algo análogo me sucedió con Las ventajas de ser invisible, e incluso con Crepúsculo (en cuyo paso ascendí de un odio ciego a Edward Cullen a un gusto medianamente aceptable y comprensivo por la historia de Bella Swann): sólo cuando no me termina de gustar un libro puedo desarrollar todo su potencial, averiguar por qué todo el mundo lo lee y cuál es la composición química de la historia. A la mayoría le gusta ver a los actores en el escenario: a mí me gusta ver lo que sucede tras bambalinas.

Por esto, por ver lo que sucedió tras bambalinas tras cada publicación de Rowling, es que llego a la conclusión de que es una escritora admirable, no sólo por lo que escribe sino por seguir escribiendo. Harry Potter no me terminó de gustar  –lo que es diferente a decir «no me gustó»–, pero debo reconocer que Rowling es una novelista que afrontó, en primer lugar, las duras condiciones de producción textual en sus crisis personales; en segundo lugar, afrontó las críticas literarias y extra-literarias (los sucesivos debates religiosos que suscitaron en diferentes rincones del mundo la publicación de La piedra filosofal); en tercer lugar, afrontó los bloqueos de escritor y los acontecimientos que parecían amenazar la continuidad de la saga.

Su escritura es la singularidad de una perseverancia que dio frutos a su tiempo debido. Dos comentarios más antes de terminar.

Algunos de los que leerán esto serán seguidores, fanáticos y archifanáticos de Harry Potter, se han compenetrado enteramente con la historia. Lo innegable es que Rowling tiene un estilo sólido que ha fascinado a muchos y que incluso introdujo a muchos niños y jóvenes al mundo literario. Que a mí no me haya gustado del todo no borra los hechos literarios ni los acontecimientos históricos. Todo fenómeno literario se evalúa no por los gustos propios sino por sus consecuencias más allá del principio de placer del lector. Si usted ha llegado hasta esta instancia del texto, no sólo ha tenido que soportar un discurso con sabor a vidrio molido sino que ha entregado minutos de su tiempo que no le podré retribuir. De modo que no me queda más que ofrecerle gratitud (¡gracias!) por comprensión, por su tolerancia y por su decisión de escuchar otras opiniones (¿marginales?) diferentes. Lo que he escrito, lo he escrito con la mayor de las consideraciones a la comunidad lectora.

En segundo lugar, éste, para mí, es un artículo comprometido. He tenido, en el decurso de este año, una gran discusión en defensa de Harry Potter de la cual he salido derrotado. Lo que me obligó a replantearme seriamente ciertas consideraciones acerca de lo literario y lo extra-literario. Mi posición es comprometida, no sólo porque no me terminó de gustar Harry Potter. He leído en un blog que una chica tuvo una pequeña discusión con un familiar acerca de esta saga. Algo parecido me pasó hace tiempo. Yo tengo la cancha más o menos embarrada que cualquiera de los que pueda criticar o defender a Rowling. Por esta razón escribí Harry Potter y la Legión de la Decencia. En algún punto, lo que sucede con un libro sucede con todos los libros: el rechazo infundado, la censura, el fuego y la prohibición. El odio irracional hacia el texto en sus diferentes niveles.

Si me extiendo más, esto adquiere la dimensión de un tratado. Dejémoslo acá.

He argumentado lo mejor posible esta irreconciliación entre esta obra textual y lector distante. Que toda discusión literaria, por más marginal y poco burbujeante que sea, sirva para intercambiar y aportar nuevas perspectivas a la literatura contemporánea, y no para ultrajar sin fundamentos y a mansalva todo lo que no nos gusta. Este es mi veredicto final. La pregunta final: ¿Inquisición o Azkaban?

10 comentarios:

  1. Creo que me decepcione un poco, no es lo que esperaba leer. Pensé que la entrada tendría comentarios respecto a la historia y no a cómo leíste la historia. Por mi parte todavía no he leído la saga y tendré en cuenta no leerla en .doc
    Me gustó tu entrada. Saludos

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    1. Gracias por tu comentario. ^_^ Espero poder escribir más adelante acerca de la historia de Harry Potter en sí, ya que "da mucha tela para cortar". En la medida de lo posible, si podés leerlo en físico o, si es digital, con una buena traducción, disfrutarás mucho más de la lectura. Hacia el sexto y séptimo libro de la saga, en muchas escenas cruciales, la mala traducción me entorpeció el ritmo de lectura. Muchas gracias por leerme.

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  2. Hola Julian!
    A pesar de que soy y seré siempre una fanatica de HP, me encanta leer a personas que se atreven a decir en voz alta que no les termino de gustar uno de los libros más vendidos.
    Por supusto que me encantaria convencerte y abrirte los ojos para que veas las maravillas que implica entrar al mundo que creo Rowling pero cada persona tiene sus gustos y el momento en que uno lo lee es muy importante.
    Yo también lo leí mucho despues de tiempo. La mitad de las películas habían sido estrenadas y leí el segundo libro (sí, ni siquiera empece por el primero) porque era verano y el aburrimiento me estaba matando. Nunca me arrepentí de haber tomado esa decisión.
    En fin, fue refrescante leer una opinión (¿marginal?) diferente!
    Nos leemos, Cati-

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    1. ¡Agradezco muchísimo tu comentario! :D Realmente tenía muchas expectativas respecto de Rowling (y reafirmo lo que digo: más allá de mis gustos, ella es una gran escritora que repercutió internacionalmente a nivel mundial); pero en las circunstancias en las que me aproximé a 'Harry Potter' (acá sólo mencioné algunas, relacionadas más con la experiencia de la lectura) no pude disfrutarlo del todo... Espero poder seguir escribiendo unos artículos más acerca de Rowling y de "Harry Potter", si el tiempo y las circunstancias me lo permiten, porque la obra literaria en sí ofrece mucho potencial. Muchas gracias por tu opinión y por leer este "discurso de vidrio molido". ^_^

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  3. ¡Hola!
    Yo leí el primer libro únicamente y no me gustó mucho, por lo que no continué la saga. A veces me dan ganas de retomarlo, pero no séee. Nunca se da. >.<
    Saludos.

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    1. ¡Hola, Rodrigo! A pesar de lo que he escrito en este artículo, si podés y querés seguir leyendo HP, hacelo. Personalmente, si tuviera que elegir uno de los siete libros de la saga, preferiría 'La Orden del Fénix'. ¡Saludos y gracias por leerme! ^_^

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  4. ¡Hola Julian! Un gusto leerte, te felicito por tu excelente crítica y análisis. Me gusta cómo te expresás, explicás muy bien las cosas.
    Yo admito no haber leído jamás ningún libro de HP pero porque no me senté a hacerlo y nunca encontré el momento. Siempre quise leer los libros porque al final nunca lo hice. Sin embargo, mi hermana sí los empezó a leer y de hecho me dijo que si los pruebo me encantarían. Jamás había leído a alguien hacer una crítica así al respecto y me sorprende claro. Cuando alguien dice que no le gusta algo que es masivamente aceptado, suena extraño. Me pasó a mi con Hush Hush y otras sagas... bue.

    Nos seguimos leyendo :)
    Aylu.

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    1. ¡Hola, Aylén! Muchas gracias por tu comentario. :) Por supuesto, nos seguiremos leyendo. Gracias por leerme. ^^

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  5. Hola, Julian. Me gustó mucho tu entrada. La verdad que explayas tus ideas de una manera clara y muy lógica. Yo vengo de la época en que HP no era el fenómeno que es ahora. La primera vez que lo leí fue a los 10/11 cuando mi hermana me dio una fotocopia de HP que le habían dado de la biblioteca. Amo la saga y mi favorito es el tercer libro. Pero creo que, como vos decis, también influye el contexto. Vos fuiste bombardeado por las pelis y leerlo en formato doc tampoco ayudo jaja.
    Tal vez si te interesa volver a darle otra oportunidad yo recomendaría que dejaras pasar unos cuantos años y vuelvas a ver que te parece. Obvio si es lo que vos queres :)
    Yo por lo pronto voy a iniciar una relectura de la saga y voy a ir reseñando. Sólo leí una sola vez los libros y ahora con más edad seguro la experiencia va a ser otra cosa.
    Muy buena entrada y me encanta como escribis.
    ¡Nos leemos!
    Flavia

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    1. ¡Muchas gracias, Flavia, por tu comentario! Por supuesto, voy a estar atento a las relecturas que hagas de HP. ^_^ Algo curiosamente inesperado que me produjo leer esta saga es leer 'Una vacante imprevista' o 'El canto del cuco', para ver si cambia el registro narrativo de Rowling. Gracias por tus palabras. ¡Nos seguimos leyendo! :D

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