miércoles, 18 de noviembre de 2015

Dime qué sientes y te diré qué lees



“Cuando piensas en amor... ¿en qué libro piensas?”

De esta manera comienzo una nueva lista literaria. Con un desafío un poquito original. Esta vez me diré a mí mismo una serie de palabras relacionadas con sentimientos y yo mencionaré el primer libro o autor que se me venga a la cabeza. ¿De acuerdo? Vamos.



AMOR: Sor Juana Inés de la Cruz.




Una monja que escribía poemas de amor. La historia y la literatura de Sor Juana ofreció mucha tela para cortar a los investigadores, historiadores y críticos literarios, incluso hasta acariciar los bordes de las especulaciones más ambiciosas acerca de la sexualidad de esta devota poetisa mexicana. Ni siquiera el laureado poeta Octavio Paz se resistió a analizar su obra poética. Entonces, ¿por qué nosotros deberíamos resistirnos? ¿Qué razones tiene el hombre para resistirse a la fuerza más poderosa de todas? Bien pude haber escrito el apellido de Neruda en este lugar, pero Sor Juana Inés de la Cruz me vence con sus ancestrales novohispanos sonetos.


IRA: Native son, de Richard Wright





Escrita con ira, publicada con furia, narrada con una frialdad escalofriante que te recorre de pies a cabeza y con 250.000 copias vendidas en las primeras tres semanas de su lanzamiento en 1940. Esta novela narra unos días en la vida de Bigger Thomas, un joven afroamericano cuya familia vive en los barrios bajos de Chicago en los años '30; desde el principio de la historia sabremos que Thomas ha sido contratado por la familia Dalton para trabajar como chofer. Pero una serie de acontecimientos cambiará por completo el curso de su propia vida.


MIEDO: It, de Stephen King





Era indiscutible, casi cantado, que propondría un libro de King para “la emoción más antigua y más intensa de la humanidad”, según Lovecraft. Me ha resultado difícil elegir “un” solo libro de King para este artículo. Finalmente, me decidí por It, porque, en algún punto, esta novela habla del miedo mismo. De cómo los monstruos que más tememos se alimentan de nuestros miedos para luego devorarnos a nosotros. Y de cómo esos monstruos se acercan a nuestra sombra bajo el maquillaje de un payaso que ningún adulto puede ver.


TRISTEZA: La metamorfosis, de Franz Kafka




No existe texto de este autor que no esté salpicado de angustia. La metamorfosis es una de sus obras más representativas. Gregor Samsa despierta una mañana convertido en insecto. A partir de allí la atmósfera de la habitación de Samsa se oscurece cada vez más hasta transformarse en un espacio claustrofóbico, mugriento y asfixiante donde la existencia humana pierde absolutamente todo significado.


ALEGRÍA: El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes Saavedra




John McDonald, en el prólogo de El umbral de la noche de King, sentenció: “Dos de los géneros literarios más difíciles son el humorístico y el sobrenatural. Cuando son tratados por incompetentes, el humor resulta lúgubre y lo macabro produce risa.”

A partir de esta frase no nos resulta difícil entender por qué el Caballero de la Mancha ha cosechado su loquísima reputación a través de los siglos y de los continentes. Si tenemos en cuenta que se volvió manco tras la batalla de Lepanto y que estuvo cinco años cautivo bajo estrecha vigilancia turca, es obligatorio admitir que Don Miguel aprendió a cultivar un singular sentido del humor que supo volcar en los papeles años más tarde. A pesar del río del tiempo que corre bajo los puentes humanos, Don Quijote no ha perdido vigencia, y aún suscita unas pudorosas carcajadas entre quienes alcanzan a captar una grotescómica escena tras un manto de arcaísmos perdidos.

La alegría es hija de la locura. La locura de vivir y de querer saberse hecho. Esta locura que consumió el cerebro de Alonso hasta que se volvió una esponja que absorbió las estrambóticas fantasías de los libros de caballerías. La felicidad del lector que quiere ser héroe.



Amor, ira, tristeza, miedo, alegría. ¿Qué otras emociones se te ocurren y con qué libros las relacionarías?

3 comentarios:

  1. Hablando de Stephen King, "Blaze" me produjo tristeza, angustia.

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  2. Hola! Juro que siempre te leo pero nunca se que comentar jajajja :$ Yo siempre relaciono el genero con mi estado de animo. A veces estoy triste y leo algún romance como para entristecerme aun mas o alguna distopia o contemporáneo para que me levante el animo.
    Besos.

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    1. ¡Saludos, Diana! ¡Gracias por leerme! ^^ A propósito, creo que hasta el día de hoy jamás he leído una historia romántica. Exceptuando 'Romeo y Julieta' de Shakespeare, que es lo que más se aproxima a ello. Je, je. Muchas gracias por tu comentario.

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