miércoles, 2 de diciembre de 2015

King: salvar al presidente de los E.E.U.U. o morir en el intento en “22/11/63”





22/11/63 es la obra más acabada de Stephen King. Quienes hayan sido decepcionados por los numerosos puntos ciegos que sobreabundan en algunas de sus producciones posteriores a 1999 (El cazador de sueños, Blockade Billy y recientemente Revival han despertado opiniones encontradas tanto en la crítica literaria como en sus lectores constantes) se verán enormemente retribuidos y recompensados al tener en sus manos una de las novelas más elaboradas, ambiciosas y conmovedoras de una leyenda viviente de la literatura norteamericana.

Afirmo, con solemne seguridad, que 22/11/63 está a la altura de La zona muerta. Si ésta es, junto con Apocalipsis, una de las máximas demostraciones de maestría narrativa en su primer período de escritura –It constituye otro hito que ya no pertenece a la etapa inicial sino a una fase intermedia, cuando King ya contaba con poco más de una década de trayectoria novelística–, 22/11/63 es la estrella de papel en el cielo de la madurez estilística de King. Podría decirse casi lo mismo de La cúpula, pero su longitud y sus críticas variadas lo colocan en una posición de tensión muy diferente a la de 22/11/63.

Prosigo al blanco.

Jake Epping, un profesor de literatura de Lisbon Falls, viaja al pasado a través de una “madriguera de conejo” ubicada en la despensa del restaurante de Al Templeton, un cocinero local. Su misión es nada más y nada menos que salvar la vida del presidente John Fitzgerald Kennedy, quien será asesinado el 22 de noviembre de 1963 por una de las tres balas que le disparará Harvey Lee Oswald desde una de las ventanas del sexto piso del Depósito de Libros Escolares de Texas.

A menos que Jake pueda impedirlo, por supuesto.

Debido a que la “madriguera de conejo” lo conduce solamente a las 11:58 de la mañana del 9 de septiembre de 1958, Epping tendrá que vivir varios años en la Tierra de Antaño de los nacientes años ‘60 hasta que llegue el día en que el curso de la historia de los Estados Unidos cambiará por completo.

Unas observaciones preliminares. Creo advertir el interés indiscreto de King por abordar uno de los acontecimientos más oscuros de la historia de su patria. Ya en La zona muerta exalta su preocupación por la figura del magnicida, la cual desmonta astutamente hasta transformarla en un motivo para hablar sobre el destino de los hombres, los infortunios de la vida y la inevitabilidad de los sucesos que marcan nuestra existencia. En Lobos del Calla, la quinta entrega de La Torre Oscura, uno de los personajes se pregunta por lo que sucedería si Kennedy no hubiera sido asesinado.

El hombre más poderoso del (mundo) país ejecutado por un asesino anónimo el cual, a su vez, es asesinado. Jack Ruby mató a Oswald porque Oswald mató a Kennedy. A Ruby lo mató un cáncer de pulmón en el ’67. A veces la historia no es otra cosa sino el mal chiste de un demiurgo borracho. Un mal chiste lleno de paradojas que nadie entiende.

Este viaje a través del tiempo ha germinado por mucho tiempo en la cabeza de King: ante la circunstancial imposibilidad de llevar a cabo una labor inabarcable, dejó fermentar los hechos históricos hasta la solidificación de la leyenda; acto continuo, dispara a la leyenda desde un escritorio lleno de libros. Stoker debió documentarse sobre las geografías europeas para evocar con la magnificencia debida los montes Cárpatos en Drácula; la bibliografía de King –especificada en el epílogo– es una exploración de los relieves del tiempo y una anatomía de los años ‘60, cuyos efectos son comparables a los que produce Watchmen, de Alan Moore. El miedo a la bomba nuclear, los residuos de una segregación racial agonizante y la posibilidad de una Tercera Guerra Mundial son tan palpables como el carácter humano de cada uno de los personajes.

Empezando por Jake Epping, bajo el abrigo de un seudónimo vive sus experiencias en la Tierra de Antaño, cuestionándose el por qué de su alocada misión, nostálgico en los instantes que recuerda a su ex-alcohólica ex-esposa Christy y en tensión constante entre el deseo y el deber.

Al Templeton, cocinero de Lisbon Falls, es el dueño del restaurante cuya despensa contiene la “madriguera de conejo”, el portal en el tiempo. Templeton ha visitado muchas veces 1958, y él mismo ha intentado “aguantar” hasta 1963 para salvar a Kennedy de su destino. Sin embargo, debido a graves problemas de salud decide suspender sus planes y confiárselos a Jake, uno de los pocos parroquianos fieles de Al’s Diner. Templeton le proporcionará información bibliográfica, dinero de la época, documentación falsa, datos deportivos para realizar apuestas –imposible no relacionarlo con Volver al Futuro II– y todo lo necesario para iniciar una vida falsa en 1958.

En el momento en el que Jake asume la responsabilidad que Templeton le impone en su moribunda condición, comienza una aventura hacia el pasado donde Epping intentará rasgar la trama del tiempo para salvar, no solamente al presidente Kennedy, sino también a varias personas con las que se cruzará en el camino.

Pero el pasado es obstinado, se resiste a los cambios; peligros sangrientos, amenazas desconocidas, hombres inesperados y desgracias inconcebibles se interpondrán entre Jake y Kennedy.

Hasta aquí abro mi boca. El resto del elenco, con todos sus personajes secundarios magistralmente trazados, lo dejo a disposición del lector.

La gran pregunta es: ¿logrará salvar al presidente de los Estados Unidos de una muerte segura?

¿Quieres averiguarlo? Entonces, échale un ojo a 22/11/63. Porque cuando llegues al final de la historia te preguntarás lectoramente: ¿Valió la pena?

Yo contesto: Sí, devorarme esas casi ochocientas páginas valió la pena.

¿Hasta dónde estás dispuesto a llegar para cambiar la historia del mundo?

1 comentario:

  1. De King no leí nada todavía. Empecé IT y lo abandoné por cuestiones universitarias. El libro que nos recomendas hoy lo ví varias veces en la librería pero nunca me llamó mucho la atención. No obstante tu reseña me encantó, la trama en sí me parece muy interesante.

    Lo voy a tener en cuenta para más adelante, ahora quiero terminar IT :)

    Saludos!

    Nati
    http://khaleesigeek.blogspot.com/

    ResponderEliminar