lunes, 4 de enero de 2016

Adriana: ficciones y transformaciones en “MenteImperfecta”



Recién salido del taller de remodelaciones, el blog de Adriana regresa a la carretera. Anteriormente, el diseño de la página estaba recargado de imágenes relacionadas con la ciencia ficción. Para este año, la administradora ha reformulado su estética. Podría decirse que Adriana no sólo tiene gustos literarios, sino también ciclos estéticos. Trae consigo sus otoños, sus inviernos, sus primaveras, sus veranos. No quiero ser ampuloso ni rimbombante en estas declaraciones; a los hechos me remito, y evitando toda prologomanía, iré directo al quid de la cuestión.

Había escrito un borrador a fines de 2015 acerca de este blog –Adriana: un callejón cyberpunk en “MenteImperfecta”–, pero, a petición de la autora, postergué la publicación del artículo definitivo hasta esta fecha. Hice bien en esperar. Las transformaciones de este rincón digital han sido radicales, pero me limitaré a enunciar algunas características generales de este espacio.

Uno de los rasgos más notorios de MenteImperfecta (en adelante, MI) es la proliferación de imágenes y la preeminencia de lo visual. En El callejón cyberpunk describía la disposición de los gráficos como un “shock” que impactaba en el ojo del espectador. Visitar MI es entrar a una simulación de Nueva York en miniatura. Uno de los aspectos fundamentales de este espacio es el impacto gráfico que cautiva la percepción del lector, como si la pantalla deviniera en un cuadro impresionista hecho de colores intensos y sobrios.

Otro de los aspectos interesantes de este blog es la publicación de ficciones. El punto fuerte de Adriana es la elaboración de relatos, e incluso de novelas, Respecto a esto último, recito uno de los párrafos de mis notas digitales:




«...ha escrito tres novelas que están disponibles en su blog: Vamos a dar una vuelta al cielo, Mensajes para un gran amor y Velika, cuya escritura aún está en proceso. [...] No puedo precisar la longitud exacta de estas tres producciones textuales digitales que me permitan dilucidar si son novelas o novelas cortas.»



Si en alguna medida estas líneas son imprecisas respecto a la obra de Adriana, cúlpese a quien escribe esto. Un término más justo de calificar el trabajo que se presenta en MI sería el de novela por entregas.

Lo que MI presenta son juegos temáticos. Ejercicios lúdicos y prolongados. En mi borrador escribí: “[El blog] Es, si pudiera evocar una imagen lo suficientemente contundente, un callejón cyberpunk. Lleno de colores, imágenes, sombras, tipografías disimiles, ornamentos, etc.” La metáfora del callejón cyberpunk, ahora, es inútil. Deviene, sin embargo, si la imagen hace justicia a las experimentaciones literarias de la autora, en un mural. El mural exhibe un tema, luego se lo pinta de blanco y se superpone otro tema. Pero lo que está debajo de la capa blanca no desaparece. Está allí. Es un muro digital que se reinventa, que se refunde, que se transforma, circo de transiciones y metamorfosis.

¿Hay reseñas? Sí, hay reseñas. Intermitentes, esporádicas, que abarcan libros, series de televisión y películas. En mi análisis me centro en estos dos aspectos: el diseño y las ficciones. Este artículo no es exigente ni exhaustivo. Que el lector saque sus propias conclusiones en sus postrimeras visitas.

MenteImperfecta es el primer artículo de Blogoscopio de 2016. Sin embargo, no quiero ser más extensivo en estos párrafos. Sólo decir que quienes quieran buscar relatos y novelas en el mundo digital, pueden pasar por aquí. Adriana se autoproclamó en cierta ocasión «intento de narradora». Quien intenta una y otra vez, perseverando en cada avance, borra inadvertidamente la palabra «intento» de su currículum. Golpea una y otra vez la capa blanca que cubre el muro y verás el tesoro. Buscarse y rebuscarse, encontrarse y reencontrarse, inventarse y reinventarse. Ciclos, estaciones, transiciones, metamorfosis, transformaciones. MI juega con el factor cambio. Con la búsqueda de nuevos diseños, temáticas desafiantes y ordenamientos cambiantes. El factor cambio en MI deviene en su principio constructivo. El mundo cambia, el tiempo avanza. Adriana hace lo mismo con su blog. Intenta, persevera y triunfa.

Como el acorazado rompehielos que se abre paso en el Sur, el navío gráfico de Adriana muerde el hielo del futuro... Y avanza... A través de las corrientes del tiempo...




P.D.: hace unas
pocas horas
me he enterado
que la autora
de este blog
ha tenido
«percances técnicos»
con su computadora.
Un severo contratiempo
que afectará la continuidad
de su escritura
y de sus publicaciones.
No pocos lectores implorarán
un restablecimiento
de la continuidad de MI.
Que este artículo sea,
a la vez que una reseña,
un pequeño gesto de solidaridad.


MenteImperfecta





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