jueves, 28 de enero de 2016

El incidente del Boulevard Perón a las 6:30 a.m. (poema)



“¿Te llevo, linda?”

Pienso en esta frase
mientras escucho música
en mi casa
y
entonces
imagino
la cara

y la boca torva
–tiene que ser torva:
un hombre
que conduce un coche negro,
que le dice a una chica
que no conoce
si la lleva
a cualquier lugar menos a su destino
y cuya profesión
es hacer desaparecer lo sagrado–
que pronuncia esas palabras.

Y mientras Nat King Cole canta
imagino terriblemente lo que no sucedió
y lo veo
y es tan real
que de pronto todo se llena de horror

Y pienso
que tal vez tú no estarías del otro lado
que tal vez no hubiera escrito este poema
si no hubieses oído tu instinto
que gritaba:
“¡Corre!”

Pienso
que cada hombre que le dice un "piropo"
-entre comillas, siempre entre comillas:
porque los piropos no son piropos,
porque ellos te marcan así,
como el látigo que marca al esclavo con cicatrices-
a una mujer
es una bolsa de carne llena de sangre caliente
y palabras de miedo

que te respiran sobre el hombro
que te apoyan el pecho sobre tu espalda
que te bañan la piel con el sudor de su frente
que te desgarran con la mirada

Y ellas tienen miedo,
sí, ellas tienen miedo;
y yo también tengo miedo,
sí, yo también tengo miedo.

Porque miro a esos hombres que no son hombres
que están en el tren
que están en el colectivo
que están en la calle
que están en la vereda
que están a tu lado sin que te des cuenta

y me meto dentro de tu miedo
tratando de entender
cómo fue que pasó esto.

Y oigo,
allá a lo lejos,
en el pasado,
en el boulevard,
cómo ruge el motor,
cómo avanzan las ruedas,
cómo se abre la puerta,
cómo el hombre desciende,
cómo sus ojos te miran,
cómo su sombra te asusta,
y corrés,
corrés,
lejos,
y
de
pronto,
tengo miedo;

porque mi esposa,
porque mi hermana,
porque mi hija,

podrían correr este mismo destino.

Y si me preguntaran qué es lo que haría,
yo respondería sin pensar
mientras en mi cabeza estalla
una canción de Frank
Sinatra –porque la canción de King Cole terminó
y Holliday ha dejado de cantar–
que enloquecería de sólo pensar
lo que le podría pasar
a ella

a mi esposa
a mi hermana
a mi hija

a todas las mujeres del mundo.

Por esto escribo este poema
para celebrar lo que no fue
y a la vez acongojarme sin remedio
porque para algunos ya fue,
es
y será
por siempre
una cama vacía,
un plato menos que llenar,
una marcha a la Casa Rosada
y una pena por cargar.



Publicación de Facebook que inspiró este poema. Gentileza de SJK.

5 comentarios:

  1. Hola Julian, que lindo poema. Esta tan bien escrito que transmite el miedo y el horror que dan estas situaciones. Es extraño como algo tan lindo como tu poema (que me gusto mucho) sea sobre algo tan jodido. ¿que rara que son las cosas no? Pero igual gracias por hacer un buen poema de un momento de mierda. Muy pocas personas pueden empatizar con una persona que pasa por esto, capturarlo y transmitirlo asi.
    Me quedo dando vueltas por tu blog, un beso :).

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    1. Muchas gracias por tu comentario. ¿Sabías que sos el comentario Nº 100 de este blog? ^_^ Éste sería el Nº101. Una vez más, muchas gracias por leerme.

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  2. Hola Juli

    Me gustó tu poema, fuerte, sincero, con ganas de lograr una reacción. El post de fb que posteaste me dio mucha pena pero al mismo tiempo alivio, me alegro de que la chica esté bien, pero lamentablemente no se puede salir a la calle sin miedo. Más allá de tomar consciencia, hay que lograr que la seguridad aumente, porque yo cada vez que salgo a la calle, salgo con miedo... Y no es forma de vivir.

    Te mando un beso grande Juli, te espero por el blog.

    Buena semana!

    Nati
    http://khaleesigeek.blogspot.com.ar/

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    1. Muchas gracias, Nati, por comentar. Tenés razón, no basta con concientizar. También es necesario proporcionar seguridad. Gracias por leerme. :)

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  3. Que lindo y concientizador poema!!! Te digo (sí, otra vez) que escribís muy bien!!
    Nos leemos.
    Nata de losdevoralibross.blogspot.com

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