domingo, 14 de febrero de 2016

La dulzura de una opinión bien expresada



A todos nos gustan los comentarios, ¿no? Un comentario es la prueba irrefutable de que nuestras palabras han sido leídas por alguien en algún lugar del mundo. Inconscientemente nos guiamos por intuición matemática: + comentarios = + lectores = + popularidad.

No todas las fórmulas lógicas son absolutas y generales. Algunas tienen puntos ciegos. Paradojas, nudos gordianos. Pequeñas lagunas en el sistema de lectura. En el caso de los comentarios –por los que algunos autores digitales revisan con nerviosismo las estadísticas de sus páginas–, hay quienes los esperan con entusiasmo, casi con ansias, como el joven agricultor que vislumbra en las nubes pasajeras una lluvia futura. Hay gotas que son una verdadera delicia para el alma del escritor, estrellas aderezadas con la dulzura de una opinión bien expresada.

Me considero un autor afortunado: mayormente, los comentarios que me confían en Opiniones marginales constituyen un aporte muy significativo a lo que escribo. No necesariamente están de acuerdo con todo lo que publico –¡cuán hermoso es que no me den la razón siempre!– pero sus opiniones producen en mí la apertura de nuevos horizontes, un acceso a una mayor comprensión de las ideas de quienes me leen y la satisfacción literaria de haber ejecutado con un mínimo grado de eficacia la función de autor que Foucault tanto desdeñaba.

No quiero referirme a  fenómenos específicos de la blogósfera como el spam, sino preguntarnos en qué medida ser un buen comentador es tan importante como ser un buen autor.

El fundamento de todo medio de comunicación es la interacción entre los miembros. Un blog, además de configurar un espacio en el que se puede visibilizar nuestra producción textual, es una unidad de información disponible al dominio público. ¿Información sobre qué? Sobre nosotros: desde las reseñas o reflexiones que escribimos, el contenido que elegimos compartir, hasta la forma en la que firmamos los comentarios o incluso el diseño de nuestra guarida virtual. Todo habla de nosotros. A la totalidad de las características individuales que se manifiestan en el lenguaje que reproduce un enunciador denominamos “estilo”. La blogósfera posibilita una heterogeneidad de estilos, una jungla de personalidades.

No quiero parecer un semiólogo de La Sorbona con todo lo que estoy diciendo, así que vayamos directo al grano: el comentario es una parte muy importante en este juego de preguntas y respuestas, idas y venidas. No es necesariamente el motor de la creatividad del autor, pero, si comprendemos nuestra posición (voluntaria o involuntaria) como partícipes de un acto de comunicación, entonces le daremos mayor importancia, no a lo que piensen los demás de nosotros, sino al intercambio enriquecedor de visiones de mundo que podemos llegar a compartir a distancia. Porque cuando escribimos, no sólo lo hacemos para nosotros mismos o por el placer puro de la escritura: hay alguien a quien disparamos nuestras opiniones, a quien acribillamos a oraciones, a quien dirigimos los misiles. Hay un lector, y el escritor es el mejor amigo del lector: sin que ninguno de los dos se dé cuenta, se forja un vínculo secreto y público, un puente de tinta entre dos islas de papel. Cuando ambos le otorgan valor a las palabras que hay entre ellos, no es necesario que el uno convenza al otro para que lea su historia. Se suspende la ceremonia de persuasión: el comentario no es sólo un Me gusta, es el eco de la piedra que arrojaste al pozo, es la cadena de ondas que produjo la roca que se hundió en el agua. O, al menos, así es como lo viven los que ocupan el trono de los autores: como un pequeño milagro en la silenciosa oscuridad.

No sé si los comentarios kilométricos –expresión robada de Wonderwall Palace– tienen un valor simbólico superior que los más breves, pero nuestros ojos se detienen más tiempo en un párrafo que en una frase. Y si la redacción presenta aquel equilibrio entre abierta franqueza, cándida admiración y respeto decoroso que tanto un autor espera, el comentario se convierte en un manantial de regocijo, sean uno o quince comentarios.

No quiero ser mucho más extensivo porque quiero conocer qué opinan acerca de este tema. Sé que hay mucha tela para cortar –y que dejé un montón de puntos sueltos–, pero les dejo el resto del lienzo a ustedes.

¡Casi me olvido! Les comparto un artículo, virtuosamente poético, de Catalina, autora de Wonderwall Palace. La expresión “comentario kilométrico” es una invención suya, y sería tan injusto atribuírmela así como no atribuir parte de lo que escribí a lo que su texto inspiró en mí.




Para concluir, ser comentador no implica dejar una frase en cada rincón del planeta, sino saber cómo expresar una opinión honesta dentro del contexto y con respeto hacia el otro. ¿He pecado de sembrar frases breves? Por supuesto. Y es una ingenuidad en la que no quiero tropezar varias veces. Aunque, sin querer, termine haciéndolo. La sinceridad es una cinta que se desenrolla en casa y se desliza hacia la vida misma. Que se anude a la columna vertebral de nuestros artículos es la responsabilidad de los autores comprometidos.

Me pregunto, más para mí mismo que para otros, ¿cuán sincero soy realmente cuando opino? ¿Y qué valor le otorgamos a las opiniones que recibimos y a las opiniones que damos?

16 comentarios:

  1. Hola Julián, siempre suelo pensar sobre el tema.
    Creo también que los comentarios son una manera de no sentirnos solos cuando escribimos en nuestros blogs jaja, son como cuando conocidos y amigos nos vienen a visitar a casa, tomamos (charlamos) algo y luego se van. Siento que los comentarios que se reciben, en general, algunos son transparentes y otros fueron escritos de forma obligada. Desde mi punto de vista, creo que muchos llegan a visitar blogs y comentar solo por obligación y por necesidad de querer recibir más visitas. Obvio que después están los que te visitan y te comentan porque les gusta lo que escribís y disfrutan de tu blog, pero después están los otros. Hay una variedad de tipos de comentarios y yo creo que cada autor lo nota: te das cuenta cuando leyeron lo que escribiste y cuando no, si les gustó o no. Por eso digo que "Un comentario es la prueba REfutable de que nuestras palabras han sido leídas por alguien en algún lugar del mundo", o por lo menos así lo experimenté yo. Mucha gente no sabe, no lee... pero también comenta.
    En cambio, la intuición matemática: + comentarios = + lectores = + popularidad, para mí sí es cierta. Creo que esta ecuación demuestra la parte más superficial de los blogs. La blogósfera se guía, también, por los números: cantidad de seguidores, de comentarios, de posts, de secciones, de lectores y muchas cosas más. Muchas veces le damos más valor a la cantidad que a la calidad.
    Y entre toda esa cantidad, capaz que no hay mucha sinceridad ni opiniones bien expresadas.

    Yo noté que cuando escribo algo distinto, algo con pasión y ganas, algo que me gusta y algo que realmente me esforcé por escribirlo y compartirlo en mi blog; ahí es cuando recibo los mejores comentarios. Y no hay nada más hermoso que escribir y recibir comentarios que te alientan, que te sacan sonrisas, que te dan ganas de escribir más y mucho más...
    Y así como dijiste anteriormente, creo que tener un blog es tener una fuente de comunicación interactiva. El autor interacciona con el lector (o comentarista) y el lector interacciona con el autor. El blog funciona así, y es hermoso.

    Te mando un beso :D
    un placer leerte!!
    Aylu.

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    1. Muchísimas gracias, Aylu, por tu comentario. Gracias por tomarte la molestia de leer y opinar. La idea que compartiste me pareció muy sincera y completa. ¡Nos leemos! ^_^

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  2. Que post!! Es muy linda la idea de reindivicar los comentarios!! La entrada es claramente para los bloggers y los recién empezamos.
    Escribís muy poeticamente bien! Jajaja.
    Nos leemos, Matt de losdevoralibross.blogspot.com

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    1. ¡Gracias por tu comentario! No sé si escribí esto pensándolo necesariamente para los que recién comienzan un blog, pero es bueno que nosotros, como administradores, tengamos en cuenta esto. Gracias por leer. ^_^

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  3. Este es un tema que alguna vez todos los bloggers nos planteamos. Definitivamente, los comentarios son aquellos que dan vida a cualquier sitio web, tenga el contenido que tenga, porque a partir de allí se forman los vínculos autor-lector y además entre lectores se pueden llegar a armar conversaciones o debates interesantes que forjan los lazos de una comunidad que es muy linda.
    Tu entrada me hizo reflexionar acerca de este tema, la verdad.
    Un abrazo y seguí así :)
    Fedra

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    1. Gracias, Fedra, por compartir tu opinión. :) Me halaga saber que esta entrada produjo esta reflexión. Gracias por leerme. ^_^

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  4. Hola ! Me encantó que se te haya ocurrido hacer esta entrada. El tema es complejo, yo lo que publico en el blog, antes lo escribo en un semanario, y tengo un acuerdo con el semanario que no me publiquen en facebook, porque no me gusta polemizar con gente que puede mal entender mi artículo y generar una situación desagradable, como le pasó a un amigo. El mundo del blog es diferente. Por eso cada comentario me parece muy valioso. Creo que siempre son sinceros y constructivos. Me siento conforme con los que recibo.
    Tu artículo está re completo, lo has mirado desde todas las perspectivas. Gracias.

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    1. Muchísimas gracias, Laura, por comentar. Aunque pienso que lo que escribí se queda bastante corto con algunas problemáticas que no alcancé a redondear aquí como que la que acabás de referir. En estos tiempos donde las redes sociales y los medios digitales tienen tanta difusión y preeminencia, hay que manejarse con cautela, tacto y respeto. Y siempre se puede polemizar sobre temas punzantes e intercambiar opiniones dentro de este marco.

      Gracias por leer. ^_^

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  5. Hola Julián, me gustó mucho tu post. Como bloggera me encanta que me dejen comentarios con críticas constructivas y hablando sobre la entrada que publiqué y demás... pero lo cierto es que no pasa muy a menudo pero eso no me desanima, aunque el comentario no sea lo que yo esperaba, si que hubo alguien que se tomó el tiempo de entrar a mi blog y comentar algo como "buena reseña, me encantaría leer el libro" o cosas así. En cuanto a tus preguntas a vos mismo, te puedo dar mis respuestas jaja siempre soy sincera cuando sé de lo que hablo, pero cuando leo algo de lo que no sé absolutamente nada, me cuesta un poco dejar un comentario que tenga toda la razón (por eso varían las opiniones gracias a Dios) en fin, un buen post para leer, un abrazo!

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    1. Muchísimas gracias, Mariana, por tus palabras y por compartir tu experiencia desde tu blog. Es importante para todo autor no sentirse desalentado y seguir publicando por el placer de escribir, al igual que expresar sus opiniones con respeto y sinceridad. Me encantó leer tu comentario. ¡Saludos! ¡Un abrazo a vos también! ^_^

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  6. ¡Hola Julián! No se si te lo dije alguna vez, pero me gusta mucho tu manera de pensar. Estoy de acuerdo en todo lo que escribiste. Es verdad que cuando escribimos pensamos en el lector, a quien le estamos dando nuestra opinion y al menos, yo, la valoro mucho. Siempre agradezco todos los comentarios que hagan en mi blog, aunque te soy sincera, ahora después de un año en la blogosfera puedo identificar cuales son aquellos que han leido mi reseña y cuales no. Pero bueno, siempre es lindo de recibir un comentario. Nada me pone más feliz que un lector compartiendo su opinion conmigo. ¡Saludos!

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    1. ¡Gracias, Vanii, por tus palabras! Y por compartir cómo fue tu experiencia con los comentarios. ^_^ Es interesante cómo cada autor vive desde sus blogs este fenómeno. Te agradezco mucho tu aporte. ¡Saludos!

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  7. Hola Julian. Este tema siempre me llama a aopinar por una cuestión mas que obvia. Tengo un blog, me gusta que me comenten. Para mi los comentarios son una parte principal en cualquier sitio web, la opinión del lector, sea buena o mala, te motiva a seguir con lo que haces o simplemente a mejorarlo. De todos modos te encontras con de todo. Personas que te comentan con propiedad, opinando verdaderamente sobre lo que escribiste y haciéndote saber que leyeron tu articulo, y otras que te comentan solo porinteres, porque esto es un ida y vuelta de comentario. La diferencia es demasiado evidente como para no darse cuenta a la hora que te dejan un comentario. Para mi lo principal es el respeto por el trabajo del otro. Respeto ,mucho las entradas de los demás, y así me gusta que también respeten las mías.
    Te mando un beso :)

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    1. ¡Saludos, Ximena! Muchísimas gracias por comentar. Se nota claramente a qué clase de lectores pertenecés. :) Y agradezco mucho que hayas compartido tu experiencia desde tu blog. A la hora de comentar y ser comentado, es fundamental el respeto, y es sano que los autores, desde nuestro lugar, lo subrayemos.

      Saludos, y muchas gracias por tu aporte. :D

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  8. Hola Julián, creo que nunca antes había visitado tu blog y ha sido un placer descubrirlo. Soy Celeste del blog Un viaje en papel. Algo que me ha dejado hipnotizada al leerte es el modo en que te expresas y las palabras que usas. Es realmente muy bella tu escritura y tu forma de contar las cosas. Creo que las palabras bien usadas pueden crear en apenas un renglón frases perfectas y lo logras muy bien en estas entradas.
    Conozco a Cata del blog Wonderwall palacer y disfruto leerla, recuerdo también esa entrada en particular y me ha gustado lo que comentas acá. Creo que es un tema para hablar largo y tendido y no quiero irme por las ramas, cosa muy común en mi, pero comparto bastante de lo que decís. Sin duda los comentario en párrafo con mas de una oración y que se ven gorditos atraen mucho. Dan a entender que quien comenta se tomó el tiempo de leer tu entrada y analizarla. En mi blog me gusta hacer entradas diciendo lo mas que puedo y buscando las palabras perfectas para expresar lo que siento y lo que me generan los libros que leo, lo cual a veces es muy díficil. Pero cuando uno se esfuerza y ve comentarios que te alegran y demuestan que han leído eso que te llevó tiempo y dedicación escribir, da mucho placer. Es un detalle muy lindo y que como blogger se recibe muy bien y se agradece. Por eso uno trata de hacer lo mismo también.
    Los comentarios no lo son todo, claro. Si uno solo escribe esperando que van a comentar o lo hace solo para decir algo no tiene mucho sentido. Creo que la sinceridad, la originalidad y ser fiel a uno mismo es lo importante. Eso mismo es lo que atrae a ciertos lectores y da sus frutos, visible en los comentarios que se reciben. Y a veces solo escribimos por escribir y nadie comenta y esta bien también...
    Me encantó tu blog y la entrada! espero seguir leyéndote y te espero por mi blog.

    un beso.
    Celeste.

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    1. ¡Muchas gracias, Celeste, por tu comentario! Contra todo pronóstico, me encanta cuando las personas se van por las ramas. ^_^ Tu opinión ha sido muy completa, muy detallada y, valgan las redundancias, me regocija que te haya movido a toda una reflexión. ¡Por supuesto que me estaré pasando por tu blog! :D ¡Saludos!

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