jueves, 10 de marzo de 2016

Reseña: “Soy leyenda”, de Richard Matheson







En el tocadiscos
sonaba la música,
serena y tranquila.
Afuera, los vampiros esperaban.









No existe una historia de zombis que no sea deudora de la obra de Matheson. Un autor que introdujo en su poderosa narrativa las convenciones del cine norteamericano. Matheson fue, como casi todos los escritores de la historia humana, muchas cosas antes de ser escritor: fue periodista, fue soldado, fue un chico de Brooklyn con preocupaciones y angustias tan cotidianas como las de cualquier otro hombre. Nacido de Hombre y Mujer  constituye, en 1950, su primera puñalada exitosa en su trayectoria literaria. Poco tiempo después, Soy leyenda irrumpe en el circuito literario como una estaca en el corazón del terror.

Ante una pieza clásica de la literatura universal no se puede anteponer ninguna clasificación. Todo intento de reseña se transforma en un absurdo. Soy leyenda es, tal vez, una oportunidad que se me presenta para enmendar las pocas, las infames, las deplorables aunque francas reseñas que he perpetuado en Opiniones marginales.

Es justo decir que ninguna adaptación cinematográfica está a la altura de la obra primigenia. Ni siquiera la dirigida por Francis Lawrence en el 2007, en la cual Will Smith encarna a Robert Neville. Aquí me planto con mi voz detractora para impugnar esta traducción violenta del libro original, aunque en un principio el filme contaba con mi predilección. No sólo la fisonomía del protagonista cambia, sino el trasfondo completo y sus despiadados pormenores: los vampiros de Matheson han sido sustituidos por simiescos infectados skinheads.

La figura del vampiro en Soy leyenda es de importancia capital en el argumento; todas las acciones de Robert Neville están destinadas a desentrañar los orígenes del vampirismo. Una minuciosa operación de deconstrucción de un mito que en la versión fílmica de Lawrence se resigna a una narración en la cual el último hombre vivo de Estados Unidos enfrenta a una pandemia mundial. La sinopsis parecía y es impactante a primera vista, pero tras la primera sangre que chorrearon las pelis de George A. Romero y algunos rompehielos taquilleros como Resident Evil y 28 días después (ambos estrenados en 2002, es decir cinco años antes), la idea no resultaba tan impresionante.



El filme del 2007 apela a ciertos golpes bajos –el que la haya visto, sabrá a lo que me refiero– y no es secreta la existencia de un final alternativo que considero mucho mejor que el que se exhibió en la versión final. La actuación de Will Smith es, imposible refutarlo, eficiente: es la adaptación la que me produce desajustes en la bandeja de entrada. Aquel Soy leyenda no es el Soy leyenda de Matheson. Lawrence sólo se apropió de la idea; tamizó el trasfondo y todas sus implicancias, hizo un bollo con todo lo que no servía a sus propósitos y lo desechó.

Entonces, insisto: ver Soy leyenda no es leer Soy leyenda. No hay punto de comparación, no hay nivel de equiparación. (Creo que el principio corre para cualquier adaptación cinematográfica de una obra literaria; no existe, ni existirá, una reproducción absolutamente fiel del texto original.)



La novela no presenta una extensión considerable y puede ser leída en un corto lapso de tiempo. Matheson abusa del procedimiento del flashback: la narración nos brinda episodios esporádicos de la vida de Neville antes de la plaga. Se menciona una guerra bacteriológica, un rumor que encaja muy bien en el naciente contexto de paranoia y persecución de los años ’50. En esta época Estados Unidos camina derechito hacia la Guerra Fría.

Un aspecto de la novela que puede poner los pelos de punta a los lectores ansiosos son las disertaciones biológicas y bacteriológicas. A partir de la segunda mitad del libro abundan párrafos enfocados en explicar el comportamiento del virus vampírico desde una perspectiva científica. Les ruego paciencia en estos pasajes, porque el resto del libro es un paseo. Un paseo por Los Ángeles que se puede disfrutar.

No hay descripciones inútiles, no hay personajes acartonados, no hay metáforas descabelladas. Cada palabra y cada escena se presentan en su justa medida. Tras haber concluido la lectura abruptamente, uno tiene la sensación de que al narrador le faltó precisar unos detalles más acerca de aquel mundo ruinoso y derrumbado. Matheson escarba en la psicología de un personaje solitario como un ratón que rasca el pelaje de un caballo muerto buscando sus entrañas. Un retrato nítido de un hombre solitario en un mundo lleno de muerte.

Antes de concluir este artículo, mis últimas consideraciones: hacia 1826, Mary Shelley publicaba El último hombre. Aunque el zombie moderno es nieto de la brujería vudú y las películas de bajo presupuesto, la autora de Frankenstein suministró –o profetizó, puesto que El último hombre recibió la maldición de una transitoria infamia y no fue revalorizado sino mucho después– desde su rincón inglés las premisas básicas que un siglo después Matheson utilizaría en la escritura de Soy leyenda.

La soledad de los hombres, la desintegración del orden social, la inminente desaparición de la raza humana, la impotencia del superviviente ante la presencia de fuerzas naturales y sobrenaturales –en algún momento, Neville menciona tanto a Robinson Crusoe como al Gulliver de Swift– son temas que hoy manosean las historias de vampiros o de zombies. A veces, superficialmente, cuando lo único que importan son las balas y las tripas.

Hay vindicaciones. En 30 días de noche asistimos a un banquete de sangre en un pacífico pueblo de Alaska. En 28 días después, Londres, que alguna vez fue arrasada en la ficción por los marcianos de Wells, está llena de mordedores más veloces que el mismo viento. The Last Man on Earth  parodia, con una buena recepción del público, la idea del hombre que está solo en el mundo. Zombieland nos muestra el proceso de fabricación de una «familia» en tiempos de caos; pienso que el angustioso Neville habría gozado de tal pintoresca compañía.

Pero no. Neville está solo. Llora solo. Ríe solo. Es él y su soledad en un mundo que no puede comprender. Come poco, bebe mucho. A veces duerme casi nada. Poco a poco, Matheson nos abre las ventanas de su mente. Soy leyenda es una historia sencilla y clásica cuya premisa aún nos sigue atrayendo a pesar de las décadas. La historia del último hombre sobre la faz de la Tierra. Pero, ¿realmente está solo? No. Allí están, bajo la piel de nuestros amigos y vecinos, los vampiros. Exhortándonos a que salgamos de nuestra cobardía para devorarnos, para comernos, para chuparnos hasta la última gota de sangre.

¿Qué hacer ante tanta desolación? ¿Luchar o dejarse morir? ¿Mantenerse cuerdo o entregarse a la absoluta locura? ¿En qué lado de la línea estamos parados? A lo mejor no existe una línea divisoria entre «ellos» y «nosotros». Tal vez estamos muertos en vida y no lo sabemos. Neville cuelga, pacientemente, collares de ajo alrededor de su casa. ¿Cuál es el objeto de prolongar una vida sin sentido?

Hagámonos estas preguntas y arrojémonos de cabeza a las páginas de esta novela. No hay respuestas certeras allí. Sólo vampiros. Monstruos que alguna vez fueron amores, amigos, compañeros de trabajo o de colegio. Monstruos que te obligan a salir de tu casa para matarte.

¿Hasta dónde eres capaz de llegar para sobrevivir? ¿Hasta qué punto quieres sobrevivir?

En aquellos días nublados, Robert Neville no sabía con certeza cuándo se pondría el sol... Y con esta frase se abren las alas de un clásico. Un clásico que se convirtió en leyenda.

14 comentarios:

  1. Wow, me encanto tu entrada y el modo que lo explayaste, no puedo decir que haria si estuviera en el mundo de Neville. No sabia que Soy Leyenda (la pelicula estrenada en 2007) tenia su libro, y en mi total ignorancia, menos que no eran zombis sino vampiros, ya me dieron muchas ganas de leerlo, besos!

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    1. ¡Gracias, Abby! Insisto mil veces en la obra original. No niego que la peli tiene su encanto -aunque sean zombies-, pero leerlo es diferente, es una pasada total. :D Gracias por leerme. ^_^

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  2. Hola!
    Vi tu blog en CBA y decidí darme una vuelta por aquí.
    Recuerdo que ví la película hace un tiempo y desde ahí quiero leer el libro pero se me hizo difícil conseguirlo. No tenía idea de lo del final alternativo. Es cierto que algunas adaptaciones no son nada fieles al libro, pero creo que debe haber límites, tampoco se puede poner sólo una pequeña parte y cambiar la esencia de los personajes y la historia. Esto debería ser algo que se cuide más.
    Quizás debería volver a ver la película, pero antes leyendo el libro. He visto opiniones dispares sobre éste, así que esta entrada me llamó la atención.
    Es difícil encontrar libros que tengan la dosis justa de descripciones, metáforas, donde se construya bien el protagonista...es algo que no depende de la cantidad de páginas, sino de la calidad del trabajo del autor en ellas, sean pocas o muchas.
    Me has dejado con muchas ganas de darle una oportunidad al libro :)
    Saludos y gracias, te estoy siguiendo. Si quieres puedes pasar por mi blog también.

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    1. ¡Gracias, Verónica, por comentar! La adaptación cinematográfica de un libro es todo un tema. El caso de 'Soy leyenda' es muy interesante, porque las tres adaptaciones que hicieron (antes de la de Will Smith hubo dos más, corríjanme si me equivoco) no incluyen vampiros aunque la obra original se sostiene en la existencia del vampirismo. De las tres no hay una que haga referencia a esto. Es importante respetar los elementos centrales de una obra a la hora de llevarla a la pantalla grande.

      Lo que tiene 'Soy leyenda' es esto: es breve, pero está en su medida justa. Si le das una oportunidad, no creo que te defraude. ;) ¡Saludos y gracias por leerme! :D

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  3. Hola!! Vi la película con Will Smith hace un tiempo y me resultó interesante. En su momento agregué el libro a mi lista de libros que quiero leer en Goodreads aunque hasta ahora no tuve la oportunidad de conseguir el libro. Después de leer tu reseña, tengo más ganas de leerlo para ver las diferencias con la película (yo también pienso que los libros siempre están más buenos que las pelis!) Besos!!!

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    1. ¡Gracias, Soledad! Yo lo leí en PDF -lo terminé de leer en mi celular, de hecho-, pero si lo conseguís en físico, muchísimo mejor. No es muy extenso y lo leés de un tirón si te lo proponés, así que es una buena opción para comenzar con el género de horror. Matheson se caracteriza por tener un estilo sencillo, comprensible y lleno de acción, de modo que, si podés leerlo, es una alta recomendación. ^_^

      ¡Saludos, y gracias por leer! :)

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  4. ¡Hola! Me sonaba mucho el título cuando comencé a leer tu opinión, me gustó mucho la manera en que describiste el libro, el cual por cierto, no tenía idea de su existencia. Se nota que te encantó y leer este tipo de reseñas motivan mucho. ¡Además incluiste diferentes ediciones de la portada!
    Un beso

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    1. ¡Gracias, Mai, por tu comentario! La verdad, me asombra el desconocimiento de muchos de esta novela, porque tenía entendido que 'Soy leyenda' era uno de los grandes clásicos de la literatura de terror, e incluso se inscribe en el género distópico, por las características de la historia. De todas maneras, está bueno sacar a los clásicos de la "tumba" y ponerlos encima de la mesa. Gracias por tus palabras. ¡Saludos! :)

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  5. Hola, la verdad me quede Wow!. Me encanta la pelicula soy leyenda de will smith, esta en mis favoritas de peliculas. Pero no tan favorita como para buscar a fondo y saber que tenia su propio libro. Y muchisimo menos que no era una mala adaptacion de un libro. Me dejaste Wow! y sin palabras.
    Me encanto la reseña y como te expresas.
    Besos desde la cba!

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    1. ¡Muchísimas gracias, Mica! Y gracias por comentar. ^_^

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  6. ¡Hola! Conocía este libro aunque únicamente por el título, y sabía también de su película con Will Smith, aunque la verdad es que nunca la vi. Solo alcancé a ver algunas escenas sueltas, así que estaba casi egura de que se trataba de zombies... No tenía ni idea de que fueran vampiros. La verdad es que nunca me había llamado mucho la atención justamente por eso, me parecía que era puramente acción (de hecho, de las películas que nombraste solo vi Zombieland, que por cierto me gustó mucho); no creía que tuviera mucho "transfondo". Pero por la manera en que lo planteás parece interesante: la idea de estar solo en el mundo y de dónde nace la voluntad de vivir en un momento así. Eso fue lo que sí consiguió llamarme la atención, aparte me gustan las novelas con escenarios apocalípticos.

    Muy buena reseña. ¡Saludos!

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    1. ¡Gracias, Joana! Me alegra que esta entrada te haya parecido esclarecedora. Si le das una oportunidad a 'Soy leyenda', no creo que te defraude. ^_^ ¡Saludos!

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  7. Hola! Me gusto mucho tu entrada (y los colores de tu blog *-*) el libro no me ha llamado mucho la atención ya que la peli no me termino de gustar mucho, pero le daría una oportunidad. Un beso! :3

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    1. ¡Muchísimas gracias, Vanesa! Gracias por comentar. ^_^

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