martes, 12 de abril de 2016

Shasmine: una reivindicación de la esperanza en 'Soñando hasta Saturno'



Con un diseño reelaborado en el que prima el color verde –el color de la esperanza, un espectro que en este blog no parece ser casual–, Soñando hasta Saturno es un espacio desbordante de heterogeneidad, lirismo, sensibilidad y variedad. Esto no es otro blog literario, sino que Shasmine Cianne entronca la experiencia biográfica con la experiencia literaria, sus pensamientos más íntimos con una capacidad de reflexión salpicada de poesía, el electrónico descargo con la rabia apasionada.

De un vistazo el lector intuye el tema principal que rezuma su producción textual: la tristeza, la nostalgia, la frustración, la letanía, la duda, el filo de la angustia, el peso del dolor, el sabor de la incertidumbre. Es inútil fragmentar, clasificar o dividir los textos. Es vano establecer una línea divisoria entre lo íntimo y lo ficticio.

Muchos han intentado ver, por ejemplo, en las poesías de Sor Juana* indicios de un amor roto, huellas de un romance posible, restos de una ruina pasional. Todo intento de conectar los versos de esta monja con su desconocida existencia privada es fútil.

Algo parecido sucede con los textos de Cianne: hay momentos en los que no se puede atribuir la voz desgarrada directamente a ella o a un “yo” lírico, a un personaje, a un álter ego o a una máscara literaria. Hay una voz que recita, que denuncia, que explota, que produce poesía en su máximo fulgor, que inflama heridas secretas en su punto de supuración.

¿Por qué disimular con huidizos sinónimos un elogio? Su estilo me revuelve, me pincha, me estremece, me incomoda: porque toca la nuca de lo desconocido, de nuestro reflejo en el espejo de los hechos cuando el destino no está lleno de acontecimientos tan gloriosos. Ella, con una honestidad que a intervalos se torna demoledora y que le da a sus palabras la fuerza necesaria para impactar nuestro pecho como una ola salada, nos obliga a arrancarnos el velo de indiferencia de la cara para hallar en sus párrafos una oración que nos identifique.

La calidad artística de Soñando hasta Saturno radica en el trabajo que la autora realiza sobre los signos del dolor. Una operación que no sólo exhibe en sus reflexiones o antiguas poesías, sino también, de una manera más lateral pero no menos tangible, en sus reseñas e incluso en otros textos más informales y costumbristas.

Por supuesto, mi opinión es una opinión marginal; es decir, sesgada; es decir, juzga el todo por las partes; es decir, los datos son insuficientes como para corroborar su hipótesis, señor. Yo agarro una porción de la torta, la mejor porción, y me arriesgo a que me acribillen en la próxima juntada blogger cuando digo: “A partir de lo que yo he leído en estos textos, determino esto y lo otro”. Reseñar blogs es un oficio descabellado, porque uno termina arriesgándose a tocar la fibra sensible del prójimo, a apretar botones que uno no tiene derecho a apretar, y a cortar por accidente el Gran Cable: el “cómo” de la escritura del otro. Pero no me quiero privar de compartir todo lo que Cianne tiene para ofrecernos como autora. Reflexiones severas que nos empujan al pensamiento y a replantear el sentido de nuestros propios caminos, una actitud narrativa que nos insta a realizar una radiografía de la melancolía, la persistencia de alguien que camina hacia delante, aunque el abismo se prolongue amenazador a un paso de distancia.

El suyo es un estilo que dice: “A pesar de todo, sigo viviendo y sigo escribiendo”. No es un pesimismo absoluto, no es esa actitud de derrota adolescente que malamente transcribimos en cartas de anti-amor que nadie conocerá. Evita, a través de estrategias discursivas que prefiero no detallar para no ser tan técnico, caer en el vacío de la vieja frase “La vida no tiene sentido”. Y si acaso ella la dijo o la dice, al hacerlo llena esas palabras con un sentido nuevo, con una óptica renovada.

Ésta es, no obstante, una observación ingenua, del más incauto de los lectores, que apañándoselas para leer a contrarreloj, arroja una hipótesis que bien puede no ser cierta. Lo indiscutible es que la autora tiene una forma de escribir inquisitiva, penetrante y atractiva.

En lo que refiere a la clasificación de los textos, el repertorio de Cianne está parcelado en campos bien diferenciados: Desmotivaciones, Inspiraciones, Lifestyle, Tinta Fresca, Bajo el polvo, Reseñas. Debido a la disponibilidad de tiempo, no he podido trabajar con una considerable cantidad de entradas, pero puedo recomendar algunos puntos clave para entender este aspecto de la obra de Cianne: entre ellos la reseña de Abzurdah, el cuento llamado Indeleble, su Intento fallido de ser Booktuber, Dificultades de ser bloguero, Rompecabezas, y una dosis de Desmotivaciones.

Soñando hasta Saturno es una reivindicación de la esperanza contra la corriente del tiempo. En su primera entrada la autora confirma: «Nombré al blog “Soñando Hasta Saturno” porque creo que hay que soñar infinitamente y sin fronteras.» Bajo la sombra de toda amargura brota el sueño, poderoso, inverosímil, irrefrenable, el motor de toda existencia que pugna por hallar su sentido en un mundo que no lo tiene.

La misma autora, tal vez sin saberlo, condensa toda su escritura en una sola definición:


Cada vez que leas algo triste,
recuerda
que esas letras no son tristes,
son de esperanza,
son sentimientos puros plasmados,
obras de arte.

Shasmine Cianne, Inmigración,
viernes 30 de octubre de 2015


Es la tristeza que se transforma en esperanza, la esperanza que se transforma en arte. Así forja un círculo de palabras que ruedan sobre sí mismas, que evolucionan, que resignifican, que marchan hacia una dirección, un sentido. La esperanza es el eje de la escritura: la esperanza que se pierde y la esperanza que se recupera. Entendemos, pues, que tras cada una de nuestras grandes y pequeñas miserias humanas yace la luz verde de una confianza más profunda que cualquier frase de autoayuda o superación. El dolor no se puede negar, pero tampoco la posibilidad de sobrevivirlo.

En Soñando hasta Saturno, la esperanza no es irracional y el desánimo no es absoluto. Con mi vocabulario ya agotado, pienso que no hay mejor manera de terminar de reseñar este precioso blog que con una de las mejores citas que Cianne haya podido publicar en tiempos recientes, con un solo comentario que nos muestra la fuerza de voluntad del artista en tiempos aciagos:


Desmotivaciones
es porque las escribo
en momentos
que no estoy muy motivada
y todo es gris.

Sin embargo,
trato de tener esperanzas...


Fragmento de un comentario de Shasmine Cianne,
The Master Plan (El plan maestro)
31 de marzo de 2016



En rigor, Soñando hasta Saturno es la esperanza viva de una autora cuyos sueños rompen la estratósfera para alcanzar las estrellas. Dejémonos transportar por sus palabras hacia la cúspide de sus nobles ambiciones.






* Para explicar la comparación, el tema de la esperanza en Soñando hasta Saturno respecto del soneto Verde embeleso de la poeta novohispana Sor Juana Inés de la Cruz (¿1648?/¿1651?-1695) es un punto interesante para ver cómo Shasmine trabaja el mismo tema desde su perspectiva personal: mientras que Sor Juana proponía un rechazo directo de la “ciega” esperanza, Shasmine la reivindica a pesar del sufrimiento y del dolor que las circunstancias provocan.

Aquí transcribo íntegros los versos de Sor Juana...


Verde embeleso de la vida humana,
loca esperanza, frenesí dorado,
sueño de los despiertos intrincado,
como de sueños, de tesoros vana,
alma del mundo, senectud lozana,
decrépito verdor imaginado;
el hoy de los dichosos esperado
y de los desdichados el mañana:
sigan tu sombra en busca de tu día
los que, con verdes vidrios por antojos,
todo lo ven pintado a su deseo;
que yo, más cuerda en la fortuna mía,
tengo entrambas manos ambos ojos
y solamente lo que toco veo.

2 comentarios:

  1. awwww...muchas gracias. Wow me sientó halagada. Sin embargo, tus palabras son hermosas ajajaja. Ay...no sé qué decir, mi blog es muy casero así que lo sacó a flote como puedo. Pero este año recién me puse a prestar atención en el sentido del blog y trate de reforzarlo. No noté lo del verde ajajajaja es mi color favorito...no había pensado que quedaba perfecto. Qué genial leer frases viejas mías, ya no me parecen propias. Miles de abrazos :D me hiciste muy feliz después de unas semanas medias raras ajaj

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    1. ¡Hola, Shasmine! Me alegra mucho que te haya gustado. Para mí, ha sido placer descubrir y leer tu blog. ^_^ Y ya formás parte de mis grandes favoritos. Seguí deleitándonos con tus palabras. :D

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