domingo, 31 de julio de 2016

Entrevista a mí mismo (post FLIJ 2016)



YO: –Damas y caballeros, en el día de hoy tenemos el privilegio de recibir a Julián Contreras, de Opiniones Marginales. ¡Aplausos!

JULIÁN: –Buenas tardes, muchas gracias por el reportaje.



YO: –Por favor, Julián. El placer es nuestro. ¿Cómo has estado?

JULIÁN: –Bueno, como todos ustedes saben, estuve presente en la Feria del Libro Infantil y Juvenil. La pasé fenomenal.



YO: –¿Ya habías ido a la FLIJ anteriormente o esta fue tu primera vez?

JULIÁN: –En mi caso, es la primera vez. De todas maneras, no pude quedarme por mucho tiempo, sólo un puñado de horas. Pero el poco tiempo que permanecí allí lo exprimí al máximo. ^_^



YO: –¿Con quién fuiste?

JULIÁN: –Fui solo. A mi familia no le llama mucho la atención los eventos literarios. Además, no quería importunar a nadie para que me acompañara hasta Capital Federal. De Merlo hasta allá hay un trecho muy largo. Además, me considero una compañía indeseable. ¡Ni yo mismo me aguanto! (Risas.) Me gusta salir solo. Me gusta disfrutarme a mí mismo.



YO: –Sin embargo, has tenido oportunidad de codearte con bloggers y con booktubers.

JULIÁN: –He tenido el privilegio de conocer jóvenes extraordinarios. No se trata solamente de jóvenes que leen y punto. Son mucho más que eso. Para mí, son verdaderos pioneros. Los tiempos están cambiando, y nuestra manera de leer literatura y de ver el mundo también. Y ellos son partícipes de estos cambios. En el sentido positivo lo estoy diciendo.



YO: –¿Qué opinás sobre esta nueva movida juvenil? ¿Los bloggers, los booktubers, los bookstagramers?

JULIÁN: –Me parece maravilloso que en estos tiempos se haya levantado una nueva generación de lectores. En una ocasión yo mismo dije que me enganché muy tarde a la oleada blogger. Hay cosas a las que no me acostumbro del todo. Los booktags, por ejemplo, o los desafíos. Cosas así. Yo soy un escritor chapado a la antigua, tengo la cabeza puesta en un modelo de escritor muy diferente al que tal vez tengan los lectores de hoy. Yo crecí con la idea de que el escritor es un personaje huraño que vive encerrado en su casa; hoy en día, los escritores tienen twitter, mantienen una proximidad con sus lectores. La línea divisoria entre el escritor y el lector desapareció. Y eso es algo a lo que inconscientemente no me acostumbro.



YO: –Y ya que te definís como alguien «chapado a la antigua», por así decirlo... ¿Vos sentís que desencajás o desentonás con ese ambiente?

JULIÁN: –Sí y no. Me explico. Hay un montón de cosas que por alguna razón u otra no comparto con mi propia generación. Una de ellas es el fanatismo por Harry Potter o por sagas populares como las de Los Juegos del Hambre, o Percy Jackson. Yo leí Harry Potter, y lamentablemente, no me provocó nada, pero creo que fue porque me enganché tarde con ese mundo. Muchos accedieron a lo literario a través de la pluma de Rowling. Yo estaba en otra órbita cuando esto sucedió. Yo ya tengo un recorrido hecho, una serie de lecturas que me marcaron. Pero por otra parte, eso no me impide entrar en contacto con otros lectores. Porque no importa qué libros leamos, la pasión sigue siendo la misma. Pasión por lo literario.



YO: –Últimamente, los bloggers y los booktubers se han transformado en el centro de atención de tu blog.

JULIÁN: –Sí, es verdad. Descubrir a estos chicos fue todo un shock para mí. Quedé impactado, impresionado, por todo lo que han logrado, toda la movilización, lo que hicieron. Me siento orgulloso de pertenecer a esta generación de lectores.



YO: –Bueno, Julián, ya que has estado haciendo entrevistas a los bloggers y booktubers en la FLIJ, me parece justo que te hagamos las mismas preguntas que les hiciste a ellos. :)

JULIÁN: –¡Ay, no! XD Ja, ja, ja.



YO: –¿Cómo te llevás con los niños? ¿Tenés empatía con ellos o sos más bien distante?

JULIÁN: –No me gustan los niños. Soy alguien bastante distante. No tengo mucha paciencia, que digamos.



YO: –Un personaje literario niño que te haya gustado, que te haya volado la cabeza.

JULIÁN: –Lyra, de La brújula dorada. Es una niña de carácter fuerte, pero a la vez es dulce e inocente. Tiene esa mezcla de ternura y determinación que caracterizan a los niños. También podría mencionar a David, de Desesperación, una novela de Stephen King. Es un niño con una voluntad de hierro y una fe inquebrantable. Es increíble como se sobrepone a todo lo que sucede en la novela.



YO: –Por último, un libro que te haya hecho sentir como un niño. Sea por la nostalgia que te produjo, o por la alegría que te suscitó al leerlo.

JULIÁN: –Ésa es una buena pregunta. Mmm... Podría decir Matar a un ruiseñor, de Harper Lee. Cuando lo leí, me hizo pensar mucho en mi infancia. En mis días de escuela, o cuando jugaba con mi hermana en el patio de mi casa. Cosas así.



YO: –Bueno, Julián. Muchísimas gracias por tu tiempo.

JULIÁN: –No, por favor, gracias a vos.

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