lunes, 8 de agosto de 2016

Reseña: “Relato de la vida de un esclavo americano”, de Frederick Douglass





Me descubría a menudo lamentándome
de mi propia existencia y deseando estar muerto,
y de no haber sido por la esperanza de ser libre,
no dudo de que me habría matado...

 
A lo largo de los años, el título de la autobiografía de Frederick Douglass ha sido traducido de diferentes formas. Aquí, la portada de una edición en inglés de 1845, con un retrato del autor.



La autobiografía del esclavo fugitivo Frederick Douglass constituye el más perfecto ejemplar de un género que hoy en día pasa desapercibido entre los lectores postmodernos, pero que en los momentos previos a la Guerra de Secesión configuraron toda una conmoción en torno a la condición humana del esclavo. Estoy hablando de las slaves narratives, o historias de esclavitud.

La característica primordial de este género es que, además de ser autobiográficas, las obras son relatadas y escritas por las mismas personas que los protagonizan. Es decir que las slaves narratives, apoyándose en su base testimonial y verídica, eran la única forma que tenían los esclavos de comunicar al resto de la sociedad los padecimientos que sufrían.

La importancia de estas historias relatadas por los propios esclavos en la causa abolicionista radica en el hecho de que la mayoría de ellos no sabía leer ni escribir. De hecho, ellos tenían terminantemente prohibido aprender a leer, ya sea por cuenta propia o con ayuda de otros. Aprender significaba ser castigado o azotado hasta la muerte.

Por esta razón Douglass subraya en su autobiografía el valor de la palabra y cómo la lectura cambió su vida. En determinado momento de su historia, tras haber sido separado del grupo de esclavos que conocía para servir a diferentes amos que lo compraron y lo vendieron, la esposa de uno de ellos le enseña a leer. A partir de este instante, Douglass empieza a pensar en una manera de escapar de la opresión a la que fue sometido en las despiadadas tierras del Sur.




¿Cómo uno puede pensar en la libertad después de haber vivido toda una vida de esclavitud? ¿Cómo puede ser libre alguien que no sabe lo que es la libertad? A través de las experiencias de Douglass asistimos en primera persona a los horrores de la esclavitud.

«No recuerdo haber encontrado jamás un esclavo que pudiera decir cuándo era su cumpleaños.» Esta frase, que aparece en el primer capítulo del libro, nos introduce en la niñez de los oprimidos. Los esclavos no tienen cumpleaños. La fecha de nacimiento no existe. Ellos son objetos. Herramientas de trabajo. Muebles que respiran. Utensilios domésticos. Material desechable.

Otra cita, esta vez referida a un episodio que Douglass presenció:



«Entonces, el señor Gore, sin consultar o deliberar con nadie y sin darle a Demby ni siquiera una nueva oportunidad, alzó el fusil, tomando mortífera puntería sobre su víctima aún de pie, y en un instante el pobre Demby ya no estaba más. Su cuerpo destrozado se hundió fuera de nuestra vista y la sangre y los sesos tiñeron el agua en el lugar donde él había estado.»



Una vez que Douglass comienza, la narración no se detiene. Prosigue, sin titubeos ni evasiones. La esclavitud es un mal que todos conocen y que nadie denuncia. Al menos, en el Sur. Cuando Douglass aprenda a leer y mire hacia el norte, conocerá un mundo nuevo. Hasta entonces, el lector permanecerá en la piel de Frederick durante noventa páginas, será testigo de torturas atroces y escenas violentas como las que acabamos de leer.

Un libro que llegó a mí de la manera menos pensada –como lectura obligatoria en la universidad– y una narración que te marca. Hay verdades que duelen a pesar de no ser propias. La de Frederick Douglass es una de ellas. Y él, como pocos, pudo escapar y vivir para contarla.



2 comentarios:

  1. Hola ! Muy interesante. No conocía el libro. Todo lo que refiere a ese tiempo histórico me interesa. En el mismo tema tengo uno por leer que se llama Doce años de esclavitud, que me lo recomendaron mucho.
    Trataré de buscar este.
    Saludos.

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    1. ¡Hola, Laura! Yo he tenido la oportunidad de ver la adaptación cinematográfica de 'Doce años...' y puedo asegurar que es terrible y desgarradora. Como la Facultad me ha provisto de la biografía de Douglass por medio de fotocopias, no me fijé bien si está en las librerías argentinas. ¡Ojalá que así sea! ^_^ Muchísimas gracias por comentar.

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