lunes, 19 de septiembre de 2016

Reseña: “El hombre invisible”, de H. G. Wells





Así fue como llegó a Iping,
como caído del cielo,
aquel extraño personaje,
un 9 de febrero,
cuando comenzaba el deshielo.



  

La posición de Wells en la historia de la ciencia ficción es indiscutible. Hasta ahora no he hallado un libro de él que no me haya gustado. Debo reconocer que El hombre invisible no es una de mis obras favoritas, pero la lectura de esta pieza clásica engrasó mis engranajes cerebrales en el auge de un bloqueo que había puesto en jaque el placer de leer. El libro que hoy reseño, en su sencillez y brevedad, tal vez produzca análogos resultados en todas aquellas personas que después de leer una saga de proporciones titánicas necesiten un respiro al más puro estilo vintage.

En la Guerra de los mundos y en La máquina del tiempo, el estilo de Wells es minucioso, analítico, descriptivo; en La isla del Doctor Moreau, se torna sensacionalista, agresivo, atípicamente sangriento. En términos estilísticos, El hombre invisible estaría ubicado entre los marcianos y los científicos locos viviseccionistas.

Si bien en este libro se presentan de vez en cuando algunas explicaciones científicas, éstas no sobreabundan.

En cambio, y este es un detalle que muchos lectores agradecerán, la narración es muy dinámica, llena de escenas de acción y momentos de intriga.

En cuanto a los personajes refiere, además del que da nombre a la historia, Wells nos ofrece un repertorio interesante de todo tipo de actores secundarios, de todas las edades, profesiones y clases sociales. Griffin, el hombre sin piel, es el hilo conductor a través del cual contemplamos las reacciones de diferentes testigos ante un fenómeno tan curioso como puede ser la invisibilidad. Expresiones de sorpresa, de asombro, de temor, de ira o de incredulidad. ¿Cómo reaccionarías ante la noticia de un hombre invisible caminando por las calles de tu barrio?

Muy pocos nombres propios se roban protagonismo en la trama: Kemp, quien aparece a mitad del libro, pero cuya intervención es crucial en la historia; Marvel, un caballero de rostro regordete y nervioso que aporta el ingrediente cómico en el relato; y el mismo Griffin, que, fuera de su invisibilidad, es un personaje construido de tal manera que nos suscita lástima y repulsión al mismo tiempo.

¿Qué harías si pudieras ser invisible? La respuesta de Wells es Griffin: un ser extremadamente violento y peligroso, pero que a la vez es la sombra de un individuo lleno de ambiciones destrozadas por la soledad y el aislamiento. Alguien que tras haber alcanzado la cima, no sabe qué hacer en ella.

El resto de los personajes, a su manera, aportan comicidad o dramatismo, dependiendo del caso; desde los encargados del Coach & Horses hasta los perros que detectan la presencia de Grifin con el olfato. Wells dibuja al pueblo inglés en el fondo de la historia y los utiliza de una manera espectacular. Algunos aparecen en dos líneas; otros se mantienen a lo largo de capítulos enteros. Pero ninguno está de más. Cada personaje que aparece hace avanzar la historia.

Otra ventaja de esta obra es el ritmo de la narración. Los primeros capítulos, que refieren la llegada de un extraño viajero que pide una habitación en una posada, bueno... No son densos, pero intentaban evocar una atmósfera de misterio que no se cierra del todo, en especial porque el título nos arruina la sorpresa. Nosotros corremos con la ventaja de saber que sí hay un hombre invisible detrás de ciertos acontecimientos. Pero si a Wells le hubiera preocupado el efecto sorpresa, hubiera titulado su obra de una manera más sutil, algo así como El extraño huésped de Iping.

Cuando pasa todo lo que pasa en Coach & Horses, el hombre invisible se transforma en Jean Claude Van Damme (!), repartiendo sopapos a diestra y siniestra. La acción es el elemento que nos mantiene enganchados en la lectura. Este libro es una inyección de adrenalina. Griffin se mueve de acá para allá, y nosotros estamos pendientes de lo que pasará en el próximo episodio. ¿Qué hará? ¿A dónde irá? ¿Y ahora qué estará planeando?

Hacia los últimos capítulos se nos plantea una interesante cuestión moral que no se las puedo decir puntualmente porque si no arruinaría el final del libro, pero que deja flotando en el aire una interrogante acerca de si los personajes de El hombre invisible obraron correcta o incorrectamente ante determinadas situaciones. Quiero que el lector analice con sus propios ojos las desventuras de Griffin y saque sus propias conclusiones.

En definitiva, El hombre invisible es una lectura altamente recomendable para cualquier persona que desee una lectura ágil, entretenida, sin rodeos y llena de acción, ideal para combatir el bloqueo lector y un atrapante punto de acceso para adentrarnos en el maravilloso mundo de H. G. Wells.


2 comentarios:

  1. Hola! Me encanto la reseña!
    El autor lo conozco por La guerra de los mundos y la máquina del tiempo. Este último uno de mis libros favoritos.
    Así que será cuestión de probar este, y ver si logra volver a sorprenderme y atraparme! Me encanta la cuestión de la moralidad que parece manejar! Ojala me guste!

    Saludos!

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  2. ¡Hola, Mica! Gracias por comentar. Creo que si te han gustado las otras obras de Wells, este libro te va a mantener enganchada y te gustará. Hasta creo que podrías leerlo de un tirón, en un solo día. Ojalá puedas leerlo prontito a ver qué te parece. ¡Saludos! ^_^

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