Reseña: “Carrie”, de Stephen King




«Cristo mira desde el muro
con su rostro impenetrable.
Y si me ama en su bondad,
como ella me asegura,
¿por qué estoy tan sola?»




La historia de cómo nació este libro es conmovedora. Stephen King había arrojado las primeras páginas de la novela a la basura. Tabitha, su esposa, recogió las hojas e insistió en que continuara escribiéndola. Aunque King pensaba que estaba escribiendo la peor novela del mundo, siguió adelante.

Gracias a Tabitha Spruce nació Carrie, el relato que catapultó a King definitivamente a la fama. La dedicatoria reza: Para Tabby, que me metió en esto. Y luego me ayudó a salir. Detrás de estas trece palabras hay una gran historia de amor de la que no me ocuparé.

A pesar del carácter trágico de la trama, me parece un lindo libro por muchas razones. King reconoce que lo escribió sin ganas y con toda la furia. El proceso de creación de Carrie aparece develado en Mientras escribo, donde el autor describe lo que significó para él este gran hito en el mercado editorial y la cultura popular. Ni siquiera él se lo esperaba. Esta novela mereció por lo menos dos adaptaciones cinematográficas; la de Brian de Palma es la más memorable, con un John Travolta tan jovencísimo como malvado y Sissy Spacek encarnando un papel protagónico muy difícil de interpretar.

Si hay algo que amo de esta novela es la complejidad del personaje de Carrie White, y cómo Stephen King lo construye de una manera original, no solo con la clásica perspectiva del narrador omnisciente sino también entremezclando otros recursos en la receta: con fragmentos de textos enciclopédicos, informativos, periodísticos, etc.

¿Se trata de una adolescente víctima de acoso escolar? Sí y no.

¿Se trata de una chica con poderes telequinéticos? Sí y no.

Se trata de alguien que está cautiva en una familia disfuncional y que aspira a tener una vida normal. Y de cómo el entorno social, en vez de ayudarla, la desgarra por dentro cada vez más hasta que llega un punto donde la tragedia es irreversible. Aquí el horror no lo produce lo sobrenatural sino el mundo real: las compañeras de curso, la madre archirreligiosa y sobreprotectora, la inoperancia de las autoridades escolares, la presión por el inminente baile de graduación...

Carrie es el contrapunto de cualquier libro que hable de bullying. Hoy en día los lectores y escritores de literatura juvenil legitiman esas escrituras políticamente correctas y moralizantes. Lo que no digo que esté mal: todo lo contrario, es la consecuencia de una toma de conciencia social que produjo una resonancia necesaria en la literatura contemporánea. Hemos conocido a la Rafaela de Furiasse, al Charlie de Chbosky, al August de Palacio, al Conor de Patrick Ness. Sus historias son inspiradoras, profundas y humanas. Carrie no lo es. La novela fue escrita en una época donde la palabra bullying no había sido inventada. Lo que la narración exhibe es cómo la autoestima y el yo de Carrie se desquebrajan cada vez más junto con su deseo de pertenecer, de existir y de vivir.

Carrie te quita el aliento. Te dan ganas de entrar al libro, ponerte de su lado y sacudir a los que se burlan de ella. Pero a la vez, te lo hace pensar dos veces. Porque la protagonista no está tan indefensa como las circunstancias nos lo hacen suponer en un primer momento. Esta desenfadada y contradictoria mezcla de rencor hondo y fragilidad es lo que hace de este libro un diamante de sangre. Ella no es heroína, ni villana, ni antihéroe. Nada. Cualquier intento de clasificarla se nos escapa. Lo mejor que uno puede hacer es dejarse llevar por la historia. Aunque nos duela.

Los personajes no son buenos ni malos. Son reales. Presentan una consistencia y una dimensión verosímiles, nos producen sentimientos encontrados, no sabemos si quererlos u odiarlos, matarlos o perdonarlos. La madre de Carrie White es absolutamente aborrecible y creíble: por desgracia, almas negras como esta medran en abundancia fuera del papel.

Aquí no hay finales felices. Si los hubiera, la novela perdería toda su razón de ser. Si el final te parece una mierda, es porque el mundo de Carrie White es una mierda: una adolescencia atravesada por la violencia de una generación y una religión coronada por un Dios de ojos apagados.

Sí, Stephen King lo escribió con toda la furia. Y esa furia es real, auténtica y palpable.

Carrie es la primera novela publicada de uno de los escritores más aclamados y criticados de los Estados Unidos del siglo XXI, una historia que sin dejar de lado los requisitos obligatorios del género de terror construye un personaje que desafía los estereotipos narrativos convencionales para mostrarnos que lo verdaderamente monstruoso es la violencia que nos corrompe desde afuera hacia adentro.


Comentarios

  1. ¡Hola! Primero que nada tengo que decir que me gusta como haces las reseñas, me dan ganas de leer cualquier libro que reseñas por la forma que hablas de ellos.
    Carrie es un libro que quiero leer pero que no me animo porque es un género que no leí nunca y no se cuál libro es el adecuado para entrar en él.
    Por otra parte es verdad que la mayoría de los libros ahora caen en lo políticamente correcto y llegan a ser muy rosas en algunas ocasiones, tal vez lo lea en un futuro cercano por ese realismo del que hablas.
    Saludos.

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  2. Hola Juli! Gracias por tus bellas reseñas♥. Hace ya un tiempo que leí por primera vez a King (El resplandor) y tengo muchas ganas de seguir, aun ando en búsqueda de mi siguiente lectura y muchos me han recomendado este libro. Luego de leer esta reseña creo que definitivamente este va a ser mi siguiente libro, he visto las dos películas pero no me terminaron de convencer, espero que el libro sea mucho mejor. Me alegro que te haya gustado.
    Besos.

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  3. Conseguimos una edición de 1974, amamos ese libro con sus páginas amarillas.

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  4. Varias cosas ya las sabía pero nunca está de más leer reseñas de libros que leíste y disfrutaste con todo su esplendor. CARRIE lo leí en 2014 (en mi época pre-booktuber) y me dieron ganas de leer mas de él, el tema es que en ese momento no sabía por cual seguir. Ahora, con mas conocimiento literario, tengo un buen paronama. El problema es que tendré que conseguirlos usados o en su formato pocket por su precio. Saludos Juli =)

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