Reseña: “Happy!”, de Grant Morrison y Darik Robertson





«Ahora lo he visto todo.»






Grant Morrison es un nombre de peso en la industria del noveno arte. Por un lado, él ha descuartizado a personajes tan emblemáticos como Batman, Superman y los Cuatro Fantásticos, dándoles una vuelta de tuerca más que interesante. Por otro lado, ha escrito historias que desafían las normas argumentales convencionales de los cómics estadounidenses, tocando temas controversiales a través de personajes excéntricos: Los Invisibles, Seaguy y We3, entre otros títulos.

No es necesaria toda esta información para disfrutar de esta miniserie de cuatro números ilustrada por Darik Robertson, pero sí es significativo aclarar que Happy!, a pesar de tener un argumento pintoresco, no es lo más morrisoniano de Morrison.

¿Hay algo peor que estar al borde de la muerte en vísperas de Navidad? Sí. Que un caballo volador azul aparezca de la nada para decirte que debes rescatar a una niña llamada Hailey. Al menos, esto es lo que le ocurre a Nick Sax, un ex policía alcohólico que sufre un infarto después de un tiroteo y es posteriormente reanimado en una ambulancia. Allí conocerá a Happy, su nuevo «amigo»... y teniendo en cuenta que Sax no es un tipo de tener muchos amigos... bueno...

Vayamos a la reseña.

Este cómic es violento, explícito, muy gráfico y políticamente incorrecto desde la primera página. Sexo, sangre, drogas, balas, palabrotas... y niños. Hailey no es la única que está en peligro, pero es el punto de partida de este extraño relato navideño que se desarrolla en el podrido corazón de la ciudad. Happy es el fruto de la imaginación más inocente, y por razones que no quedan del todo claras, Sax aparece como el primer y único adulto capaz de percibirlo.

El problema es que Nick no es precisamente un corazón puro, noble y bondadoso. Sus días como agente de la justicia han quedado en el pasado. El clásico personaje renegado de policial negro que ha vivido lo suficiente para saber que el mundo es una mierda y que nada lo puede cambiar. El desafío de Happy es convencer a este tipo de salvar a Hailey antes de que sea demasiado tarde.

La historia se desarrolla en cuatro números y no es muy novedosa a pesar de la trama. El final es previsible. No podía terminar de otra manera. A pesar de los numerosos momentos hilarantes que ofrece este tebeo, los personajes se me antojaron demasiado estereotipados. Es una historia corta, no tiene nada como para decir: ¡guau! Así que vayan con las expectativas bajas y la vara corta.

Lo que quiero destacar de Happy! es que se trata de un cuento de Navidad a lo Morrison. El autor nos muestra que la idea dickensiana de una historia de redención es demasiado obsoleta para una sociedad saturada de corrupción. El mundo es una mierda. Lisa y llanamente. El caballito azul que solo existía en la mente de una niña tiene que hacer frente a la cruda realidad en la que vive Sax. En este sentido, el guión tiene potencial y me hubiese encantado que el cómic apuntara a esa dirección.

Como si fuera poco, esta obra ha merecido una adaptación televisiva a la que sí le pongo fichas. Acá les dejo el trailer para que lo vean con sus propios ojos. Es tan exquisitamente desquiciada que dan ganas de verla.


En conclusión, aunque Happy! no es la obra más representativa de la trayectoria artística de Grant Morrison, es un relato interesante acerca de cómo dos personalidades totalmente opuestas deben cooperar en un mundo oscuro, frenético y violento.


Comentarios