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Diálogos dentro de la sociedad panóptica

¿Para qué sirve la filosofía? | Cualquier respuesta, aunque verdadera, es insuficiente y reduccionista. Todo se reduce a si es útil o no al sistema dominante. Los textos de Dentro de la sociedad panóptica de Antonella Pizzo se articulan ante el desafío de un presente donde se ve todo y se piensa nada. 

Archivo panóptico | Michel Foucault, Jacques Derrida, Guy Debord, Jean Paul-Sartre, Byung Chul-Han, son nombres que explícita o implícitamente están latentes en este libro. Leerlo es una forma de introducirse con amenidad y concisión a los complejos debates de la posmodernidad. A pesar de la bibliografía, no plantea una sociedad de control a la vieja usanza teórica, sino que explora las entrañas de la religión del me gusta.

Obsolescencia editorial | La desventaja de escribir sobre las redes sociales es que estas tecnologías evolucionan con tal rapidez que cuando un autor termina de editar su obra, ya es obsoleta. Tal es el caso de La cultura de la conectividad de José Van Dijck, por ejemplo. Este libro se publicó en 2012 y pretendía sistematizar el principio de la historia de las RR.SS. Un poco más contemporáneo y fresco es Big data de Walter Sosa Escudero, publicado en 2019; partiendo desde la estadística como base, resuelve dudas sobre aquella fantasmagoría que denominamos algoritmo. Sigue siendo necesario un acercamiento filosófico, un acervo crítico que complemente lo técnico.

Prisión silogística | Criticamos las redes sociales a la vez que las usamos. Razonar así es caer en la paradoja del militante que utiliza un celular. «Si estás en contra del capitalismo, ¿por qué lo usás?». O: «Si criticás las redes, ¿por qué tenés Instagram?». Citando la gran frase de Audre Lorde: «Las herramientas del amo nunca desmontan la casa del amo» (2003.118). Pero ¿a qué herramientas nos referimos? ¿A las materiales o a las ideológicas? En su artículo, Lorde critica el ámbito académico en un contexto donde la invitan a un congreso «en mi condición de feminista Negra y lesbiana, para comentar las ponencias de la única sesión de este congreso donde están representadas las feministas Negras y lesbianas» (p. 115).

Asociación libre | ¿Cuál es la relación que trazo entre Lorde, feminismo y redes sociales? Pensar más allá de las herramientas del amo. Aunque la autora no lo menciona —claramente, a fin de ser pedagógica y concisa para un público amplio—, los feminismos instalaron posibilidades de deslizamiento en las formas de relación, no solo entre sujetos, sino también entre sujeto y tecnología. No es casual que sean referentes como Judith Butler (Cuerpos aliados y lucha política), Rosi Braidotti (Lo Posthumano), Donna Haraway (Manifiesto para cyborgs, Seguir con el problema), Silvia R. Cusicanqui (Un mundo chi’xi es posible), Gloria Anzaldúa (Luz en lo oscuro) o Brigitte Vasallo (Terror poliamoroso), quienes, desde sus lugares, propongan categorías alternas de vinculación.

Baja teoría | ¿Cómo proponer nuevas relaciones entre filosofía y tecnología, entre medio y sujeto, para pensar más allá del panóptico? La respuesta está en la propia escritura. Hay citas intermitentes entre capítulos, la ironía es un recurso más dentro de la disertación y los ejemplos son extraídos de la cultura mainstream (Black Mirror, The Truman Show, 1984). El libro de Pizzo es un ejemplo local de baja teoría, entendiéndola de este modo: «La baja teoría podría ser el nombre de una forma contrahegemónica de teorizar, la teorización de alternativas dentro de una zona no disciplinaria de producción de saber» (Halberstam, 2018.29). Baja teoría, no como inferior a los trabajos de las grandes academias, sino como canales alternos y abiertos de producción y circulación de conocimientos.

Relaciones multimedi(ev)ales | La pregunta real en el reverso del libro es: ¿cómo (no) nos estamos vinculando? ¿Cómo «reparar» nuestra capacidad de establecer lazos, sean o no duraderos, en la sociedad panóptica, donde lo que se impone o lo que ha vuelto es el binomio religioso del ídolo-seguidor, la imposición de referentes carismáticos y la lógica inquisitorial de la cancelación? La obra de Pizzo es un breve compendio de ejes fundamentales para seguir pensando en una estructura ideológica y tecnológica en el que debemos preservar los afectos de forma alternativa. Pensar, evocando a Ludmer, en nuevas tretas, desarrollar la capacidad de poder burlar un laberinto en mutación continua; esta vez los débiles del sistema no podrán solos, habrá que contrabandear saberes y sentires.

Modo oculto | Pizzo aboga por una recuperación de la privacidad; podemos establecer matices o puntos de tensión hacia una alternativa posible. Es decir, ¿si las redes son mi espacio de expresión? ¿Por qué no mostrarme de la manera que quiero hasta donde yo desee? Incluso exhibir el cuerpo en mis propios términos. Allí estamos cerca del eje de la cuestión: no se trata de mostrar o de no mostrar, sino de lo que hacemos con lo que mostramos y con lo que muestra el otro en lo vulnerable de su exposición.

En la zona | «[Las mujeres] no han hecho filosofía desde el espacio delimitado por la filosofía clásica sino desde otras zonas» (Ludmer, 1985, 53). Entonces, ¿cómo seguir filosofando en el lugar sin límites? |||


Instagram de la autora: @m.anto.p

Bibliografía


Halberstam, Jack (2018) El arte queer del fracaso reacciona con terror. Madrid: Egales.

Lorde, Audre (2003) «Las herramientas del amo nunca desmontan la casa del amo» en La hermana, la extranjera. Horas y Horas. 

Ludmer, Josefina (1985) «Las tretas del débil» en Patricia E. González y Eliana Ortega (eds.) La sartén por el mango. Río Piedras: Ed. Huracán.

Pizzo, Antonella (2023) Dentro de la sociedad panóptica. Buenos Aires: Ediciones Miríficas.

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